Rompe el silencio para decir que no odia a los gays

El exestudiante de la Universidad Rutgers aclara en que grabar los encuentros sexuales de su compañero de cuarto con otro hombre no fue un acto de odio o dictaminado por prejuicios.

Rompe el silencio para decir que no odia a los gays
Dharun Ravi.
Foto: Photo / Mark R. Sullivan, Pool

Nueva Jersey – Insensible, tal vez; pero no lleno de prejuicios.

Así se describió Dharun Ravi, exestudiante de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, encontrado culpable la semana pasada de espiar a su compañero de cuarto, el que luego se suicidó.

Ravi aseguró en una entrevista con el diario Start-Ledger de Newark, que haber puesto una cámara en el cuarto para grabar el supuesto encuentro sexual de Tyler Clementi con otro hombre “no fue un acto de odio. Yo no me sentía incómodo porque Tyler era gay”.

Esta es la primera vez que el joven de 20 años habla con los medios desde que comenzó el caso 20 de septiembre del 2010, cuando Ravi usó la cámara para espiar a Tyler y luego envió un mensaje a través de Twitter en el que decía: “Lo vi besándose con un tipo”.

Dos días más tarde Ravi le dijo a otros amigos que transmitiría video, en vivo, esa noche desde su computadora, cuando Clementi tuviera otro encuentro con el hombre. Esa segunda grabación nunca ocurrió y ya Tyler Clementi, de 18 años, se había enterado de los mensajes que había mandado Ravi.

La noche siguiente, el 22 de septiembre, Clementi saltó del Puente George Washington que conecta a Nueva York con Nueva Jersey.

En la entrevista, Ravi dijo que está triste por el suicidio. “Siento mucho la muerte de Tyler”, dijo, añadiendo que “yo tengo padres y un pequeño hermano, y solo puedo imaginar como ellos se sienten. Pero quiero que la familia de Clementi sepa que yo no tenía un problema con su hijo. No lo odiaba y sé que él estaba bien conmigo.”

La semana pasada, un jurado encontró a Ravi culpable de 15 cargos, incluyendo invasión a la privacidad y tratar de alterar las evidencias y testimonios de testigos. También lo declararon culpable de intimidación por odio, lo que implicó que el jurado creyera que él actuó de manera maliciosa porque la víctima era gay.

Su sentencia será impuesta el próximo 21 de mayo y enfrenta hasta 10 años de cárcel por cada uno de los dos cargos más graves, así como la deportación a su natal India.