Aplazan deportación de mexicano

Luego de su matrimonio en Nueva York con ciudadano estadounidense
Aplazan deportación de mexicano
Lavi Soloway (i), abogado de Alfonso García (c) y su esposo, Brian Willingham (d), durante su visita a la corte de Inmigración en San Francisco, California.
Foto: EFE

Los Ángeles.- Un juez de California decidió aplazar la deportación de un inmigrante mexicano, debido a la relación que mantiene con un ciudadano estadounidense, con el que se casó en Nueva York, donde este tipo de enlaces están reconocidos.

En una audiencia celebrada el jueves, un Juez del Tribunal de Inmigración de San Francisco aplazó la deportación de Alfonso García, un mexicano de 35 años que se casó el año pasado con Brian Willingham , de 37 años. Ambos aseguran haber sido pareja durante cerca de diez años.

“Fue un a respuesta muy positiva”, dijo hoy a Efe tras conocerse la decisión Lavi Soloway, el abogado que representa a la pareja y quien también es fundador de la organización Stop The Deportations-The DOMA Project.

Según explicó el abogado, el juez fijó una nueva audiencia para el 23 de octubre próximo, dando así tiempo para que García pueda completar los trámites con el Departamento de Inmigración y se trate de buscar la mejor solución para este caso.

En opinión de Soloway, la mejor solución sería que las autoridades cancelaran el proceso de deportación, para que luego el mexicano pudiera buscar la naturalización en Estados Unidos.

Aunque la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA) no incluye los matrimonios entre personas del mismo sexo como válidos en materia migratoria, la decisión abre otra puerta a la esperanza de los inmigrantes casados con personas del mismo sexo y que se encuentran en situación irregular en este país.

“Ya es hora de que el Gobierno reconozca los derechos de los matrimonios entre personas del mismo sexo”, dijo García, quien vino de México a este país siendo niño.

Los padres de García son residentes legales y han solicitado la ciudadanía estadounidense.

Soloway enfatizó que la situación de García podría ser tratada dentro de las nuevas directrices de la aplicación de leyes de inmigración, que son más favorables a considerar el aplazamiento de la deportación de personas que no representan un peligro para la sociedad y no han cometido delitos graves.

“Sin embargo, queremos que el proceso se aplique teniendo en cuenta la situación de matrimonio legal de García con un ciudadano estadounidense y su petición de residencia legal por este motivo”, dijo Soloway.

En julio de 2011, un par de meses antes de casarse, García recibió una multa de tráfico en un control rutinario y a raíz de aquello las autoridades descubrieron que no residía legalmente en el país. Ello significó para el mexicano pasar un tiempo en la cárcel y, cuando fue puesto en libertad, enfrentar el proceso de una posible deportación.

De ser deportado, García no podría volver a tratar de entrar en Estados Undios hasta pasado diez años.

Willingham y García, quienes viven en Orinda, al noreste de San Francisco, están registrados como pareja doméstica en California pero su matrimonio no es válido según las leyes de este estado.