‘El Terrible’ no dio el peso y perdió su corona en la báscula Una ‘Terrible’ decepción

Érik Morales no pudo cumplir con la báscula ayer en Houston, Texas, y perdió el título mundial superligero del CMB, aunque sí se medirá hoy al filadelfiano Danny García en el Reliant Arena de esa ciudad.
‘El Terrible’ no dio el peso y perdió su corona en la báscula Una ‘Terrible’ decepción
Morales durante la ceremonia de pesaje en la que excedió las 140 libras de la categoría de los superligeros del Consejo Mundial.
Foto: Gustavo Rangel / Rumbo

HOUSTON, Texas.- Lo terrible para el “Terrible” fue el número indicado en la báscula.

Érik Morales (52-7, 36 KO) no pudo dar el peso superligero (140 libras) en el pesaje que se celebró ayer previo al combate que sostendrá hoy ante Danny ‘Swift’ García (22-0, 14 KO) en el Reliant Arena de esta ciudad.

García estuvo media libra por debajo del límite (139.5 libras). Con ello, Morales perdió debajo del ring su título mundial superligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

El tijuanense pesó 142 libras y aunque se le dio la opción de salir a “sudarlas”, Érik prefirió perder el campeonato mundial en la báscula.

Además 50 mil dólares de su bolsa irán a las ganancias de García en este combate.

Si García gana hoy el combate se queda con el título superligero del CMB, pero si pierde entonces el cetro quedaría vacante.

Morales al bajarse de la báscula inmediatamente comenzó a tomar agua en el centro comercial de La Plaza de las Américas, donde se llevó a cabo el pesaje oficial ante decenas de aficionados.

‘El Terrible’, nacido hace 35 años en Tijuana, no lució bien físicamente como en sus últimos dos combates.

Se habían levantado muchas especulaciones sobre su condición para este combate y no es para menos, pues se va a medir a un boxeador que es casi 11 años más joven que él. García tiene 24 años.

Durante la semana, “El Terrible” había dicho que su equipo estaba trabajando bien el tema del peso y que no anticipaban problemas.

Sin embargo, todo indica que el campamento del tijuanense ya tenía una idea de que iba a ser muy complicado que Morales diera el peso por la actitud que mostraron en la ceremonia del pesaje.

“Estaba muy cansado, ya no podía bajar más. Fue demasiado trabajo”, dijo Morales después del fiasco.

“Estaba corriendo y ya no bajaba más. Estaba demasiado cansado. Tuve que decidir si pesaba 140 libras o no venía a pelear”, agregó.

El pugilita fronterizo ha sido campeón en cuatro categorías diferentes: supergallo, pluma, superpluma y superligero.

“Estaba en una situación en la que era salvar la pelea o salvar el peso”, reiteró. “Me quedé pensando y dije: ‘ya no, vamos por la pelea, olvidémonos del peso'”.

“Vengo en perfectas condiciones de preparación”, agregó. “Si trataba de bajar las dos libras más, esas sí me iban a matar”, puntualizó.