Fiesta y negocio en Carson

Tres horas antes de que iniciara el primer encuentro del Grupo B deL Preolímpico, Carlos Brand ya estaba haciendo gran negocio en el estacionamiento del Home Depot Center.

Su preciado producto: camisetas de la selección mexicana que llevaba en una bolsa de plástico y que ofrecía a los aficionados que poco a poco llegaban al inmueble de Carson.

El costo: 15 dólares.

“Acabo de ir al Centro de Los Ángeles y esta misma camiseta, ahí, en la Figueroa, la venden por 49.99 , ¿tú crees?”, aseguró el hombre de 42 años.

Brand tenía calculada una ganancia de 1,500 dólares, nada mal para un par de horas de trabajo.

“Yo pido las camisetas en Tijuana, me las venden en cinco dólares y yo le gano diez a cada una”, explicó el comerciante que dijo tener un total de 150 camisetas para vender.

“La cajuela de mi carro está llena de camisetas”, aseguró el hombre que es de origen hondureño, pero sabe que para hacer negocio no hay nada mejor que las prendas del Tri.

“No, los de Honduras no compran camisetas de su selección, a ellos véndeles todo lo que diga Messi y Barcelona”, dijo el residente de Los Ángeles, cuyo trabajo principal es ser chofer de una empresa transportista interestatal.

En el estacionamiento del Home Depot Center también se encontraban dos mujeres tratando de lucrar con el evento organizado por la Concacaf.

“¡Banderas, banderas!”, gritaban al paso de los aficionados.

Los estampados con los colores y escudos de México y Honduras se vendían en 10 dólares.

Al contrario de Brand, las mujeres prefirieron no dar detalles sobre el mecanismo que impulsa su negocio.

Entre vendedores ambulantes y miles de aficionados, el estadio de Carson fue tomando ambiente festivo.

Las carpas de las empresas patrocinadoras oficiales del evento exponían sus productos que iban desde refacciones para autos hasta cervezas.

Cada una de las empresas quería llamar la atención de clientes potenciales, y es por eso que la zona se transformó en una especie de guerra musical con notas de Reggae, mariachi, salsa y merengue.

La gente que esperaba entrar al estadio, bailaba, se reía, se regocijaba con la fiesta previa a los partidos de Panamá contra Honduras y México ante Trinidad y Tobago.

En el aire, la presencia del gigantesco globo aerostático que utiliza la televisión para realizar tomas espectaculares, flotó por espacio de tres minutos sobre el coloso de Carson como señal inequívoca de que un gran evento estaba ocurriendo.

Un tema de Juanes dio la bievenida a los fans al Home Depot Center, mientras que banderas de diversos países ondeando en todo lo alto conformaron el mosaico de una gran fiesta: la fiesta del Preolímpico de futbol.