Exilio ve ‘pecado’ en que el Papa no hable con disidentes

Una flotilla de activistas zarpó hoy de Miami hacia aguas internacionales frente a Cuba
Exilio ve ‘pecado’ en que el Papa no hable con disidentes
El Papa visitó hoy el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba.
Foto: AP

Miami – Los activistas exiliados de Florida que zarparon hoy en una flotilla hacia aguas internacionales, frente a las costas cubanas, creen que sería “muy decepcionante” que el Papa no se reuniera con representantes de la disidencia y escuchara también a “las víctimas en Cuba” durante su visita a la isla.

“Sería muy decepcionante para nosotros que el Papa no se reúna con las Damas de Blanco o algún miembro de la oposición cubana”, afirmó hoy Ramón Saúl Sánchez, presidente del grupo Movimiento Democracia, impulsor de esta iniciativa.

Cinco embarcaciones, con unos cuarenta activistas a bordo, zarparon hoy desde Cayo Hueso, extremo sur de Florida hacia Cuba y tiene previsto detenerse en aguas internacionales a unos 19 kilómetros de las costas de la isla.

Desde allí planea lanzar esta noche fuegos artificiales como señal de bienvenida a Benedicto XVI a Cuba, quien llegó ayer a la isla.

El Papa arribó hoy a La Habana, el segundo escenario de su visita a Cuba, tras su paso por la ciudad oriental de Santiago, y donde se reunirá hoy con el presidente Raúl Castro.

En un principio estaba previsto que la flotilla permaneciera en la zona hasta el miércoles, cuando el Papa oficiará una misa en la Plaza de la Revolución de La Habana.

No obstante, Sánchez indicó que el mal tiempo ha obligado a cancelar los actos programados para mañana y suspender la salida de otras dos embarcaciones que tenían previsto partir esta noche desde la misma marina de Cayo Hueso.

El mensaje inequívoco que los exiliados cubanos quieren transmitir, subrayó el activista, es el de “solidaridad con el pueblo de Cuba y con los opositores”, en un momento en que muchos disidentes “están siendo detenidos bajo arresto domiciliario”.

Se trata, por eso, de un mensaje que se dirige también al Gobierno cubano y el poder político- “No solamente se deben abrir al mundo, como pidió el Papa Juan Pablo II, sino abrirse al pueblo cubano”, resaltó Sánchez minutos antes de zarpar.

A bordo de los barcos, los miembros de las diversas organizaciones que participan en esta iniciativa llevan pancartas con los rostros de opositores muertos, como Orlando Zapata Tamayo, o de grupos como las Damas de Blanco, que piden la libertad de los presos políticos en la isla.

En una gran pancarta con el rostro de Zapata Tamayo, que murió en 2010 en un hospital de La Habana como consecuencia de una huelga de hambre de 85 días, se lee- “Asesinado por Castro. Orlando Zapata Tamayo, preso político pacífico”.

En opinión de Sáchez, la visita del Papa a la isla caribeña “puede ayudar a lograr una apertura del Gobierno cubano, pero hay que hacer más y la comunidad internacional tiene que presionar más al régimen” para allanar el camino hacia la democracia.

En ese sentido, aseguró que sería “muy decepcionante” que el papa no se reuniera con las Damas de Blanco o algún opositor cubano para “escuchar también a la víctimas” de la isla.

No está previsto que el pontífice mantenga encuentro alguno con la disidencia, que ha denunciado que el régimen ha intensificado sus acciones represivas estos días contra los opositores.

Entre las organizaciones anticastristas que participan en la iniciativa figuran el Partido Republicano de Cuba, fundado en 2003 y cuyo coordinador nacional en la isla es Vladimir Calderón, uno de los disidentes que fueron desalojados de un templo de La Habana el 15 de marzo pasado.

Antes de partir, uno de los miembros de esta organización en el exilio, Geiser Conde, expresó, al igual que Ramón Saúl, la importancia de que el pontífice reciba a los opositores.

“Todos los cubanos tienen que tener una voz dentro de Cuba y el papa debe escuchar a todos los cubanos sin distinción”, dijo en ese sentido Conde.

Puso de relieve que el mensaje de “libertad y esperanza” que encarna la flotilla refleja el deseo de los exiliados de que la visita papal “ilumine al Gobierno cubano para que dé voz y voto a todos los cubanos” y abra las puertas a una “democracia representativa con elecciones”.

Está previsto que el Papa se reúna esta tarde con Raúl Castro y, según fuentes del Vaticano, es posible que también tenga un encuentro con el expresidente Fidel Castro, si bien esa reunión no figura en la agenda oficial de la visita.