Víctimas de maciel reprochan al Papa

LEÓN, México (EFE).— Un representante de las víctimas mexicanas de actos de pederastia cometidos por el sacerdote Marcial Maciel reprochó ayer al papa Benedicto XVI “haber ignorado” a ese grupo de personas en su visita a México, que ayer concluyó.

“¿Por qué no ha querido usted en México estar cerca de las víctimas del tan ignominioso sacerdote Marcial Maciel?”, quien fue fundador de la congregación de los Legionarios de Cristo hasta ser apartado de “todo ministerio público” en mayo de 2006 por el actual papa, dijo el exlegionario de Cristo Juan José Vaca en declaraciones a la emisora MVS.

Estos encuentros han sucedido ya en Estados Unidos y Australia (2008), en Portugal y en Malta (2010), y en Alemania (2011), no así durante la visita apostólica de estos días a Guanajuato, que terminó ayer.

Vaca había pedido una reunión por correo electrónico al nuncio apostólico en México, Christophe Pierre, y a título personal a nombre de las víctimas del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel (1920-2008), antes de la visita del papa Joseph Ratzinger.

Por ello esperaba “que se tomaran los pasos adecuados” para recibirles, pero ello nunca sucedió durante la estancia de tres días de Benedicto XVI a León, en el estado de Guanajuato, centro de México.

Vaca, de 75 años, reprochó ayer al Obispo de Roma en una carta abierta escrita antes de ayer y leída ayer públicamente que Benedicto XVI “no hizo nada” para verse con las víctimas.

“¿Por qué a las víctimas mexicanas se nos ha ignorado?”, se preguntó, y reprochó que frente a su petición no hubiera “ni tan siquiera la cortesía de una respuesta”.

Finalmente, el hoy académico en Estados Unidos atacó al “indignísimo” clero mexicano, representado en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) que preside el arzobispo Carlos Aguiar Retes, por no haber posibilitado un gesto hacia las víctimas de Maciel.

El fundador de los Legionarios de Cristo, nacido en México, estuvo involucrado en vida en varias denuncias por abusos sexuales que salieron de México, y fue castigado por Benedicto XVI en 2006 por los abusos sexuales a seminaristas y por la doble vida que llevó, ya que aparte de ser sacerdote procreó algunos hijos.

Su caso estuvo en manos de la Congregación para la Doctrina de la Fe de la que era prefecto el entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien no logró que el papa Juan Pablo II actuara contra Maciel.

No obstante, hace seis años, dos antes de la muerte de Maciel, siendo ya papa Benedicto XVI, el Vaticano condenó al sacerdote mexicano y le obligó a llevar una vida retirada, de rezos y penitencias, por su avanzada edad.

Además, le eximió de ser sometido a un proceso canónico por los abusos sexuales y demás comportamientos inapropiados.

El papa Benedicto XVI partió ayer desde Silao (México) a las 9:30 de la mañana, hora local (3:30 de la tarde, hora del meridiano de Grenwich) hacia Santiago de Cuba para completar en el país caribeño la segunda etapa de su segunda visita apostólica a América Latina tras la realizada en 2007 a Brasil.