Atrapado en los trámites

La disolución matrimonial si no está homologada, puede que no sea válida

Gustavo Delgado narra el lío en el que se encontró cuando se enteró de que su divorcio en México no era válido en este país.

Gustavo Delgado narra el lío en el que se encontró cuando se enteró de que su divorcio en México no era válido en este país. Crédito: Ciro Cesar / La Opinión

A finales de los 70, siendo residentes del Sur de California, Gustavo Delgado y Rosa Escoto decidieron ir de Tijuana, en México, para casarse por lo civil.

Después de 24 años de matrimonio, en el 2003, se divorciaron en una corte de Los Ángeles.

Sin embargo, cinco años más tarde Gustavo Delgado habría de darse cuenta de que continuaba casado.

En 2008, cuando Gustavo realizaba los trámites para casarse de nuevo en Guanajuato, se enteró de que su matrimonio con Rosa era vigente .

“Fue cuando empezó mi calvario”, dijo Gustavo en referencia a un trámite que duró más de tres años y le costó unos 10 mil dólares.

Que consígase una carta rogatoria, que se requiere una traducción del documento, que váyase al juzgado de Tijuana, que ahora a la corte de Los Ángeles, que le falta el apostillado, y un fastidioso etcétera fue lo que tuvo que pasar para poder completar su divorcio.

Jesús Arias, abogado experto en derecho internacional privado, explicó que las órdenes de tribunales civiles en Estados Unidos respecto a los matrimonios no son válidas en México si no se lleva a cabo la homologación de sentencias extranjeras.

“Y eso no es del conocimiento de la gente, pueden creer que están divorciadas, pero su matrimonio sigue válido en México y las consecuencias pueden resultar graves en ciertos casos”, comentó.

Es decir, la existencia de dos matrimonios, uno en cada país, puede repercutir en reclamos de herencias o propiedades, y muchos otros conflictos.

Otra consecuencia se puede presentar en los trámites migratorios, señaló, ya que cuando están arreglando sus documentos migratorios de residencia permanente o ciudadanía, se corre el riesgo de que la corte de inmigración no reconozca el segundo matrimonio.

“A la gente le dicen que un simple apostillado o una traducción del acta de divorcio es suficiente, pero sólo son requisitos de una lista que se tienen que cumplir para validar la separación”, aseguró Arias.

“Los oficiales de migración muy probablemente le pidan una prueba de que está divorciado, y si no presenta esa prueba, de que su divorcio fue legítimo en México, le podrían negar el trámite migratorio, como le ha ocurrido a mucha gente”.

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