Un dinero bien empleado

Millones de personas en este país carecen de cobertura médica y viven con la preocupación de que cualquier problema de salud que lleguen a padecer se convierta en una pesadilla que ponga en riesgo sus vidas. Por eso es importante que busques, entre lo que existe actualmente y mientras llegan más cambios del plan de salud del presidente Obama, un seguro que te ayude a pagar, aunque sea en parte, la cuenta del hospital o de los médicos.

Millones de trabajadores independientes se arriesgan y especulan con la posibilidad de que no les suceda nada. El motivo es que para los que trabajan por cuenta propia, los seguros que no son de grupo cuestan mucho y sus precios continúan subiendo. A pesar de ello, tener un seguro médico debe figurar como una de tus grandes prioridades, para tu tranquilidad y la de tu familia.

Antes de contratar un seguro médico individual, debes investigar la posibilidad de unirte a alguna asociación que tenga descuentos por seguro grupal. Muchas personas, para lograr un costo razonable en una póliza de cobertura médica, se afilian a sindicatos. Si no es un sindicato, dice el empresario, se puede consultar con organizaciones profesionales o incluso con la Cámara de Comercio de la localidad. Si no cuentas con esa alternativa y debes obtener un seguro individual, puedes optar entre tres tipos de planes básicos de seguros médicos:

PPO – Es el plan que te permite mayor flexibilidad para escoger los médicos a los que deseas consultar. No necesitas que el médico primario o de familia te refiera para hacerte ver por un especialista ni que especifique las veces que debes consultarlo.

HMO – El médico primario es el que autoriza la visita al especialista y las veces que podrás consultarlo. Por lo general, este plan limita también a sus miembros a escoger sólo los médicos y hospitales que están en su red de afiliados.

POS – Es una mezcla de los anteriores: el médico primario o de familia debe referir al paciente para que consulte al especialista, pero puede enviarlo a médicos que están fuera de la red de afiliados. Otras veces, el afiliado puede ir directamente al especialista, siempre y cuando este sea parte de ese plan y la administración del seguro apruebe la visita.

Los costos varían de acuerdo con los servicios y posibilidades que ofrece cada tipo de plan y con las condiciones de los asegurados, tales como la edad o si son o no fumadores. Otro factor que debes considerar es el deducible, que es lo que tú debes pagar antes de que te empiece a cubrir el seguro. Date una vuelta por el sitio http://www.ehealthinsurance.com para tener una idea de cuánto te costaría un seguro -allí ofrecen cotizaciones de las principales aseguradoras.

Si el precio que encuentras te resulta muy caro, puedes bajar los costos contratando un seguro para gastos mayores, los que en general cubren intervenciones quirúrgicas e internaciones prolongadas. Hay muchas alternativas, que van desde la inclusión o no de servicios de emergencia hasta el pago de medicamentos. En el Instituto de Información sobre Seguros (1 (800) 331-9146) y en la Asociación Nacional de Empleados por Cuenta Propia (1 (800) 232-6273) también puede darte más orientación.