Bolsas de plástico

El Concilio de la ciudad de Los Ángeles considerará antes de fin de mes la prohibición de bolsas de plástico como las que dan en los supermercados. También estarán otras 74 ciudades, la gran mayoría de ellas en California. Y estamos de acuerdo en que Los Angeles se una a la lista.

Esta propuesta ha generado una fuerte reacción de parte de compañías que participan en la fabricación de bolsas, y de trabajadores que dependen de esa industria. Alegan que cientos, o quizá miles de personas, puedan perder sus empleos si esta prohibición entra en vigencia. Dicen que es el peor momento para hacerlo, con la situación económica y el precio de la gasolina.

Es comprensible la angustia de estos trabajadores, y probablemente la ordenanza angelina deba incluir ciertas excepciones, como se ha hecho en otras ciudades para no perjudicar a las empresas más vulnerables como restaurantes, pero no podemos dejar de ver el bosque por concentrarnos en los árboles: los remanentes de plástico están cambiando los ecosistemas marinos y contribuyendo a cambios ecológicos que tienen consecuencias aún insospechadas, seguramente nada positivas para el planeta que habitamos.

Según el Instituto Scripps de Oceanografía, estudios recientes, con muestras de agua del océano Pacífico hasta mil millas al oeste de California, encontraron cien veces más la cantidad de plástico en el océano que el que había en 1972. Estos pedazos de plástico afectan el ecosistema de muchas formas: son ingeridos por peces y otros animales marinos y sirven para el más rápido desarrollo de algunos insectos que terminarían con la comida de animales más grandes. Solo cabe imaginar en qué estado estarían los océanos del mundo al cabo de otros 50 años si seguimos como vamos.

Es cierto que pueden a la larga perderse algunos empleos, pero es preciso reentrenar a estos trabajadores para otros trabajos. No se puede postponer indefinidamente el cambio en una industria cuyo principal producto es uno de los peores contaminantes que existen en el planeta, hay que buscar la salida más beneficiosa para todos.