Museo Metropolitan ofrece un viaje para flotar

Presenta una pieza telescópica formada por 16 unidades multipoligonales transparentes y espejos del artista argentino Tomás Saraceno
Museo Metropolitan ofrece un viaje para flotar
"Cloud City" del artista argentino Tomás Saraceno.
Foto: AP / Seth Wenig

Nueva York.- El artista argentino Tomás Saraceno presenta en el terrado del Museo de Arte Metropolitano de Nueva York “Cloud City”, una pieza telescópica formada por 16 unidades multipoligonales transparentes y espejos, con la cual busca provocar a los visitantes la sensación de flotar en medio de varias realidades.

“Me gustaba la idea de estar conectado con el cielo y tratar de traerlo para abajo”, dijo el lunes Saraceno a The Associated Press durante la presentación de la obra, que se podrá ver del martes al 4 de noviembre.

“Cuando uno camina en la estructura se siente inmerso en un paisaje que semeja una nube”, añadió el artista nacido en 1973 en Tucamán, Argentina, actualmente radicado en Alemania.

La obra, creada por encargo del Metropolitan, está formada por varias cavidades a la que se puede acceder a través de una escaleras. Realizada en acero, acrílico y poliéster, mide casi 17 metros de largo por 9 de ancho y alto.

El visitante puede caminar de una unidad a otra cual si fueran pequeños espacios de una especie de hábitat. Durante el recorrido, las imágenes reflejadas en los espejos se mezclan con las que se ven al natural. A la vez, aquellos que se adentran en la figura de piezas transparentes son vistos desde afuera.

“Se podría hacer una analogía con la lente de un telescopio. Si uno caminara por él la persona se perdería y no sabría si uno está viendo o le están viendo a uno”, explicó Saraceno.

La estructura forma parte de la serie “Cloud Cities/Air-Port-City”, en la que el artista explora distintas maneras en las que se puede habitar y experimentar el medio ambiente por medio de plataformas que parecen flotar en el aire.

En el caso de la obra en el Museo Metropolitano, la misma asemeja una especie de hábitat anclada al suelo con cuerdas, como si se tratara de una casa que pudiera elevarse.

El objetivo de Saraceno, que tras cursar arquitectura y arte estudió en la universidad del centro de la NASA en California, es convertir piezas que puedan formar “un museo volador”.

La curadora de la exposición, Anne L. Strauss destacó el “efecto calidoscópico” que provoca la estructura cuando uno pasea por ella y que está rodeada por las vistas del Central Park y el contorno de la ciudad.

Strauss agregó que el museo encargó a Saraceno realizar una obra para su terrado porque es un artista que “para inspirarse no mira al suelo sino hacia el cielo. Es la primera vez que tenemos un artista que hace esto”.