Sin cambio, no hay salida

Entrevista con Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia de México por la coalición Movimiento Progresista
Sin cambio, no hay salida
López Obrador muestra el resultado de una encuesta que lo pone muy cerca de Enrique Peña Nieto, candidato del PRI. Foto Notimex

MONTERREY, N.L. Cada día, Andrés Manuel López Obrador ve el amanecer. Siempre le ha gustado aprovechar las horas matutinas. Se levanta a las cinco de la mañana. Duerme entre cuatro y seis horas. Y viaja a lo largo y ancho del país. De hecho, es el único candidato presidencial que ha recorrido México en el primer mes de campaña.

Esta mañana, luce relajado, tiene una taza con un poco de café que termina de un trago. Viste traje azul, camisa blanca, corbata amarilla. Hoy cumple cinco años Jesús Ernesto, su hijo más pequeño, el que está sentado en sus rodillas en uno de los anuncios de campaña. En un rato más le hablará para felicitarle. Se sienta en la terraza del hotel donde se hospeda. El calor regiomontano se propaga desde las siete de la mañana con 25 grados. Dentro de un par de horas hablará ante más de mil empresarios sobre su política económica y social.

Cada día, son más los hombres de negocios que se unen a su proyecto político. En el patio interior hay plantas y un cantar de pájaros que ofrecen una atmósfera relajada para esta entrevista con SinEmbargo.mx. AMLO habla de todo sin ambages. Con tono pausado, reflexivo, mirando a los ojos. No hay temas prohibidos. Contesta cada pregunta de manera franca, directa, sin poses. Está preparado para el debate. Habla desde su convicción por cambiar a México, hasta el complot de “los potentados”, dueños de México, que esta vez, dice, se han inclinado por Enrique Peña Nieto y no por Josefina Vázquez Mota; de sus referentes intelectuales y místicos, pasando por el análisis de la República Amorosa cuya seña de identidad será la austeridad y la honestidad, y de sus primeras medidas en caso de llegar a Los Pinos, unido a su crítica a los medios de comunicación que continúan con la desinformación y la intención de controlar las conciencias de los ciudadanos.

Andrés Manuel López Obrador acepta las críticas, las toma en cuenta para mejorar y siente el clamor popular, el deseo de cambio, la necesidad de terminar con la pobreza y la urgencia de reducir la brecha entre ricos y pobres. No odia, dice ofrecer amor, honestidad. Y cree que pronto será presidente de México porque “México no aguanta más”.

–Has cumplido un mes de campaña… ¿Cuál es tu recuento?

–Nos ha ido bien. No hemos tenido tropiezos. He podido estar en los 31 Estados y en el Distrito Federal donde he estado en dos ocasiones. Vamos bien. Hemos tenido mucha comunicación con los medios, algo excepcional porque padecimos de un bloqueo durante muchos años antes y después de la elección del 2006. Se nos cerraron por completo los medios.

–¿Qué ha cambiado ahora?

–Por las circunstancias y la campaña nos han abierto espacio. Y lo hemos aprovechado. Tenemos buen ambiente, no sólo en las plazas, sino en la calle con la gente de todos los sectores.

–¿Cuál es tu experiencia en este primer mes de campaña?

–Lo percibo en los aeropuertos, en la calle, donde quiera que voy hay mucho respeto y apoyo. Mucha gente que me está expresando que va a votar por nosotros. Te diría que en algunos casos más que en el 2006. Siento más apoyo que en el 2006.

El cambio al que se refiere López Obrador se vive intensamente en Monterrey, un feudo conservador panista que ha dado un giro de 180 grados en torno al candidato a la presidencia de la coalición Movimiento Progresista. Si antes acudían apenas un centenar de personas a escucharlo a las plazas, ahora eso se ha convertido en miles de personas que lo vitorean y asisten a sus mítines. El caso más reciente, fue su presencia en el Instituto Tecnológico de Monterrey donde fue recibido y despedido al grito de “presidente”.

–Las cosas han cambiado, concretamente en lugares como Monterrey donde yo recuerdo antes dabas mítines con 50 o 100 personas, ahora vimos la Macroplaza llena…

–Las cosas han cambiado. En Monterrey hay un mejor ambiente que en el 2006 y así en otras partes. Hemos consolidado el Movimiento. Tenemos el apoyo de más de 20% de la población que participa en Morena. Eso es muy importante porque se trata de millones de mexicanos muy conscientes. Me estoy apoyando mucho en ellos para que me ayuden hacer la campaña y entre todos hagamos labor de convencimiento. Que nos ayuden a organizar a la gente y a defender el voto.

–¿Bajo qué estrategia llevas la campaña?

–La estrategia es apoyarnos en la gente más consciente, en la vanguardia, que es la gente que participa en Morena, gente muy entregada y entusiasmada. Esa es nuestra ventaja.

–¿Por qué el cambio? ¿Ya no eres un peligro para México, como rezaba aquella guerra sucia?

–Ya no hay esa campaña. Sin embargo hay una realidad: los que mandan en este país no quieren cambios. Eso está muy claro. No han echado a andar una campaña en contra de manera abierta, pero no lo descarto. Están midiendo, valorando…

–¿Qué están esperando para hacerte otra vez la guerra sucia?

–Si consideran que pueden sacar adelante su proyecto que es Peña (Enrique Peña Nieto) sin lanzarse como lo hicieron en el 2006 en contra mía y hacer la guerra sucia, van a continuar así. Si ellos calculan que no van a poder, se nos van a lanzar.

–¿Y cómo lo vas a combatir?

–Aguantar, resistir, tener claro lo que estamos enfrentando.

–¿Por qué dices que no quieren el cambio?

–No quieren el cambio, quieren mantener el mismo régimen aunque destruyan al país.

Más sobre las elecciones en México en: Impremedia.mexico-aca.com/

–¿Buscan preservar sus privilegios y riqueza?Texto cortesía: SinEmbargo.mx

–Sí, es una situación de defensa de intereses y de privilegios llevada al extremo.

–¿Padeces todavía las consecuencias de la guerra sucia del 2006?

–Sí, porque metieron hasta el tuétano el que yo era un peligro para México a través de los medios de comunicación. Me hicieron bastante daño. Hicieron de mi una leyenda negra. Cuesta trabajo quitar esa imagen. Se ha avanzado, pero queda mucho por hacer…

–¿Cómo convencer a ese tipo de electorado que sigue creyendo que eres un peligro para México? –Hay unos que no se van a convencer porque tienen una visión muy retrógrada, derechista, y no hay que perder mucho tiempo con ellos. Y no los estoy juzgando, así son todas las sociedades y aspiramos a respetar a todos. Pero ya no es conveniente invertir mucho tiempo en ellos.

–¿En qué sector de la población sí estás invirtiendo tiempo?

–Hay un sector de la población que sin tener esa ideología o pensamiento conservador por la desinformación y manipulación tiene una idea totalmente distorsionada de lo que nosotros representamos. A ese sector es al que nos estamos dirigiendo con información, orientando.

–Ya no se oye, aquello de que Andrés Manuel López Obrador va a quitar las casas o las cuentas bancarias de los mexicanos… pero lo que sigue escuchándose, al menos en el norte, es: “Me da miedo votar por él”….

–Sí, es verdad. Ese sector es al que estamos convenciendo. Allí pensamos que muchos van a votar a favor nuestro. Hay gente del PRI y del PAN. Muchos priístas y panistas van a votar por nosotros.

–¿A quiénes vas a arrastrar más?

–Por los dos y es cosa de informar. Allí estamos dedicando más tiempo. Y luego como te decía apoyándonos en el sector más consciente. No para convencerlos, sino para que nos ayuden a hacer campaña a convencer a los demás. Esa es la estrategia.

Seré presidente

–Luiz Inácio Lula da Silva fue candidato en tres elecciones y llegó a la Presidencia en la cuarta, Salvador Allende fue candidato en cuatro elecciones antes de ser Presidente… ¿Cuántas elecciones tardará Andrés Manuel López Obrador para llegar a la Presidencia?

–Nosotros vamos a ganar en julio de 2012. Es mi apuesta.

–¿Por qué estás tan seguro?

–Porque el país ya no aguanta más. Si no es ahora, va a ser muy difícil la regeneración de México. Hay un proceso de degradación progresiva, es más que una crisis. Y si no se da el cambio a partir de julio, no hay salida.

–Puedes ser considerado catastrofista…

–Soy objetivo. No emito este punto de vista por estar involucrado en el proceso electoral, sino como analista, político, y ciudadano conocedor de la realidad del país, mi diagnóstico es que el país está en una fase de crisis grave. Y que si no hay cambios nos vamos a seguir hundiendo.

–El país está enfermo de cáncer, con metástasis…

–Es un cáncer que si no se trata ya, no vamos a poder sacar adelante a México.

–¿Y si no te dejan llegar a la Presidencia los “potentados”, como tú los llamas?

–Ya no va a ser responsabilidad mía. Estoy haciendo todo lo que está de mi parte. Estoy tranquilo porque van a ser los ciudadanos los que van a decidir.

–Pero pueden cometer fraude electoral, no sería la primera vez…

–Ahora tenemos más organización. Si la gente se decide en favor del cambio va a ser muy difícil que se repita lo del 2006, que nos roben la elección.

–Se requiere una votación masiva…

–Sí, si la gente participa no van a poder robarnos la elección. La gente está más consciente de que hay que defender el voto, siempre ha estado, pero ahora mucho más pendiente. Nos dicen en la calle que van a votar por nosotros, pero que hay que cuidar los votos.

–¿Y si no ganas, no creo que te vayas a un rincón a tu casa de “La Chingada”…?

–Yo voy a seguir luchando toda la vida. Dejar de luchar es empezar a morir. No se puede. Hay varias maneras de luchar, distintas formas, pero no me quiero meter en ese terreno.

¿El cuarto poder?

Andrés Manuel sigue sufriendo los estragos de la manipulación de las conciencias generada por distintos medios de comunicación mexicanos. “No son el cuarto poder”, dice tajante, son mucho más.

–¿Convencer a los ciudadanos manipulados?… ¿Cómo se puede combatir la ignorancia o la falta de información?

–Sí, hay mucha desorientación. Hay un fenómeno: el control de los medios. Funciona. Los medios tripulan las conciencias, la mente de muchos ciudadanos. Entre más control de medios hay, más facilidades tienen los poderosos de administrar la ignorancia y de manipular. Eso es terrible y claro. Yo no voy a quitar el dedo del renglón.

–¿Los medios pueden dominar a la gente?

–Es el más efectivo instrumento de control que tienen los potentados para dominar. No necesita de la fuerza bruta. Dominan porque tienen en su poder a la mayoría de los medios de comunicación. Estamos enfrentando eso, no es poca cosa. Tengo confianza de que la gente se despabile.

–¿Quieres decir que los medios no sólo son el “cuarto poder”?

–No es el cuarto poder, es el principal instrumento, el más poderoso para gobernar y dominar; para controlar y manipular.

–¿Qué aprendiste en estos seis años recorriendo el país?

–Es un pueblo extraordinario. Aún por la polarización que echaron a andar en contra de nosotros, de toda la guerra sucia, hasta los que dudan sobre cómo soy y que represento, cuando me ven lo hacen con respeto y algunos con alegría.

–¿Pero hay gente que te odia y te odia mucho?

–Son pocos. Es minoría.

–¿Qué les dices a los que te odian?

–Que están equivocados, que no me conocen bien. No soy como ellos piensan.

El amor y la honestidad

–Hay gente que no cree en tu nuevo discurso, el discurso de la República Amorosa, piensan que no es auténtico, que hay mano negra…

–Padecemos eso, porque han engañado tanto a la gente. En efecto hay mucha desconfianza. Pero es sincero lo que planteamos. No es fingido. No es por la circunstancia electoral, no es para ganar votos. Yo le diría a la gente, que no lucho por cargos, aunque se trate de la Presidencia de la República, tengo convicciones, tengo principios. Y eso es lo más importante en mi vida. Tengo eso como frontera.

–Muchos políticos dicen eso…

–Si fuese un político tradicional, un oportunista, una persona incongruente, si me disfrazara, si simulara, pues hubiese aceptado las condiciones del 2006 y me hubiesen respetado el triunfo, pero no iba yo a servir para nada. Y precisamente por eso es que no me dejaron pasar. Ellos quieren tener gente incondicional, empleados.

–¿Ellos? ¿Quiénes son ellos? ¿La Mafia?

–Me refiero a los que mandan, ya no les quiero llamar así, les llamo la élite del poder. Les llamo los “machuchones”…. Ellos no quieren que haya un presidente que represente a todos los mexicanos. No quieren eso. Quieren tener un presidente de ellos, manejado, controlado por ellos, con la política que ellos decidan.

–¿En el discurso de la República Amorosa cuál es tu referente?… Hay quien ve influencia de Francisco I. Madero, incluso de Tolstoi…

–Está en todos los pensadores. Por ejemplo, Tolstoi un escritor extraordinario, místico… me gusta muchísimo. Y en lo político, en México, Morelos e Hidalgo tenían mucho de mística. Eran sacerdotes rebeldes, pero tenían esa inspiración. Juárez a pesar de ser anticlerical era religioso.

–Vaya contradicción…

–En todos los escritos de Juárez encuentras referencias a lo espiritual. Eso no se sabe pero, por ejemplo, él utiliza en sus textos el que “Dios nos proteja”, “ojalá la providencia nos ayude”, “bendita situación”… Eso no se sabe porque se le ve de otra manera.

–¿Y Madero?

–Desde luego. No se explica sino místico. Y de manera ligera se le cuestionaba, se le criticaba de espiritista. Sin saber que en esa época el ser eso, era tener una doctrina. Y ningún hombre en política, ningún dirigente verdadero puede actuar sin una filosofía, sin una doctrina, sin ideas. El político que no tiene una doctrina, que no tiene una filosofía, que no tiene ideas es un oportunista, una persona sin sustancia; es alguien que simula. No puede representar la posibilidad de un cambio.

–¿Filosofía, misticismo, ideas… cambio?

–La política es transformar y para eso se requieren las ideas, una doctrina, una filosofía. –¿Y las emociones?

–También. El amor es fundamental. A un buen revolucionario sólo lo mueve el amor; así hay una canción de Silvio (Rodríguez). No puede haber cosa más importante que el amor. ¿Para qué luchas? Por el amor al prójimo.

–Y la solidaridad es la expresión máxima del amor al prójimo…

–Sí, pero hay mucha simulación también en la izquierda, de compañeros que se dicen de izquierda y tienen un discurso muy radical, pero que son muy poco consecuentes porque dicen una cosa y hacen otra, son incluso deshonestos.

–¿Qué es ser de izquierda, Andrés Manuel?

–Es sencillamente ser honesto y de buen corazón. Esa es mi definición. Eso considero que es ser de izquierda. Lo demás es complemento y añadido.

–¿Y los dogmas?

–Es carga ideológica, pero no es la esencia. Lo importante es la honestidad, la congruencia. La honestidad va más allá de la honradez, porque el ser honrado es nada más no robar dinero, pero ser honesto es no robar dinero y ser consecuente. Y lo segundo: el amor al prójimo. Ser de buen corazón. Pensar en el otro. No se requiere un tratado de teoría política para llegar a esa conclusión.

–¿Y puedes llegar al corazón de la gente?

–Sí y le voy a seguir por allí, porque hay que desmitificar. Nos han manipulado en eso. De lo que estoy seguro es que tenemos un buen referente en la historia de México. Hemos tenido muy buenos dirigentes.

–¿Quiénes más son tus referentes además de Madero y Juárez?

–Villa, Zapata… Hay más, por la lealtad y el arrojo. Hombres que lo dejaron todo, lo arriesgaron todo, perdieron hasta la vida.

–¿Tú eres capaz de arriesgarlo todo por México, hasta la vida?

–No lo digo, no me gusta decirlo, pero no soy cobarde. Tengo miedo como todos los seres humanos.

–Vivimos una situación de emergencia nacional con 30 mil desaparecidos, 60 mil muertos, 20 mil huérfanos, 250 mil desplazados… ¿Cuál es tu agenda en Derechos Humanos?

–Me voy a entender con Javier Sicilia y con todos los que defienden los derechos humanos porque es una lucha justa la de buscar que se evite la violencia y que se atienda a las víctimas. Estoy reuniéndome con familiares de desaparecidos. Los voy a atender. El propósito es que haya justicia. No los voy a abandonar.

–En materia de seguridad se han dicho tantas cosas, se utiliza de manera electoral…

–Toda la propuesta de garantizar la tranquilidad de los ciudadanos con seguridad pública es respetando los derechos humanos. No vamos a enfrentar la violencia con la violencia. Vamos a hacer muy respetuosos. Lo que sostengo es que hay que atender las causas del delito, hay que cambiar la estrategia.

¿La historia o el cargo?

–Te tocaron dos contrincantes, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, que te subestimaron en un principio y las encuestas te colocaban en el último lugar, pero últimamente vas subiendo en esas encuestas, algunas de éstas que son manipuladas…

–Lo que pasa es que nuestros adversarios, estos que mandan, se quisieron deshacer de mí, apostaron a destruirnos políticamente. Entonces, usaron varias estrategias: el de continuar con la campaña de desprestigio; otra fue, ignorarnos, darme por muerto. Decir: ya no existe.

–Te daban por muerto…

–Sí, pero la verdad que les falló esa estrategia. Nos dejaron en paz por un tiempo. Nos cerraron los medios, pero ya no se ocuparon tanto de nosotros, me refiero a la campaña de ataques. Y nos dedicamos a hacer trabajo. Se creyeron de que ya estaba muerto, liquidado. Y se equivocaron en eso. Y aquí estamos.

–¿Eres su peor pesadilla?

–Soy su preocupación. Son muy retrógradas, no quieren cambiar. Y les estoy extendiendo mi mano franca. Y es sincero también mi gesto. No odio. Quiero justicia.

–¿Cómo vas a negociar con ellos? ¿Qué tanto vas a transar con los dueños del dinero, los dueños de México?

–En eso no. Lo que les estoy ofreciendo es que puedan aceptar hacer negocios. Van a tener plena libertad para eso, incluso apoyo, porque necesitamos reactivar la actividad económica, pero sin corrupción.

–Muchos de esos potentados son orgánicamente de derecha o de extrema derecha…

–Pero el garantizarles que van a tener libertades y que van a poder hacer seguir haciendo negocios. La única condición es que no se permita la corrupción.

–Andrés Manuel, el problema es que el poder corrompe…

–Sí, y el poder absoluto corrompe absolutamente.

–¿Qué garantía tienen los ciudadanos de que tú no te vas a corromper al llegar al poder?

–Mis principios, mis ideales. Llevo muchísimos años luchando por esto. Me interesa más la historia que el cargo.

Peña Nieto y Josefina

–¿Qué piensas de Enrique Peña Nieto?

–Es el que representa a los potentados, es al que quieren sentar en la silla.

–Se ha reunido con algunos de los más ricos de México aquí en Monterrey…

–Hay que ver qué pasa. A los que les ha ido bien a pesar de que le ha ido mal al pueblo y al país, apoyan a Peña Nieto. Ese es su candidato. No les importa que no haya leído, al contrario, entre menos cultura tenga, entre menos criterio propio tenga, mejor para ellos.

–¿Y dicen que va en primer lugar en las preferencias?

–Pero yo tengo confianza en ganar, estoy optimista, porque ya mas claro no puede estar. Hay veces que es más difícil porque existe simulación o matices, pero aquí está clarísimo. O sea: es más de lo mismo o un cambio verdadero.

–¿Y Josefina Vázquez Mota?

–Es parte del mismo equipo, del mismo grupo, pero los que mandan optaron por el PRI desde hace tiempo. Porque el PAN ya no les funcionaba. Ellos manejan a los dos partidos y van con uno, van con otro de acuerdo a lo que les conviene. Ellos previeron el desgaste del PAN, porque no son tontos, son corruptos, pero no tontos. Y echaron a andar una operación de recambio. Mucha gente de la izquierda se fue con la finta de estar cuestionando al PAN y al partido de la derecha con ese discurso viejo, que no obedece a la realidad. La derecha tiene dos partidos, y usan a uno u a otro. Es el PRIAN.

–Dos en uno…

–Es la historia del PRI. Se funda en 1929 como PNR, se transforma en 1938 como Partido de la Revolución Mexicana. Y allí es una etapa especial porque es cuando hay una política en apoyo a la gente y ese tiempo de la expropiación petrolera y demás. Luego se transforma en 1943 como PRI. Y yo sostengo que en 1988 se transforma en PRIAN.

–¿Con Carlos Salinas de Gortari?

–Sí, son las cuatro etapas. Simulan, se pelean, pero en esencia representan lo mismo. La política económica que predomina la impuso el PRI, el PAN la continuó. En lo fundamental es lo mismo, no hay cambios. Y los potentados muy hábiles, ahora apuestan a Peña Nieto, no a Josefina.

–¿Y eso afecta o beneficia?

–A nosotros nos beneficia el que sean tres partes, que sea elección de tercio, porque si lo consideran en un momento dado los de arriba necesario los unen; como en el 2006 cuando decidieron bajar a Madrazo para enfrentarnos a nosotros. Si no se hubiese caído tanto Madrazo, nosotros hubiésemos ganado con más margen, pero operaron para bajar a Madrazo, operaron para que los gobernadores del PRI, apoyaran al PAN, incluido el ex gobernador de Nuevo León, Natividad González Parás.

–¿Entonces esta vez también pueden unirlos?

–Lo pueden hacer. Ojalá ahora no suceda así, ojalá que se mantenga independiente el PAN, ojalá que Josefina aguante, que resista sola, con su partido. Los pueden sumar: EPN-Josefina. Allí está la declaración de Vicente Fox. Así actúan. Eso es muy claro. Fox declara que tiene posibilidades de ganar Peña Nieto agraviando y con desprecio a la candidata de su partido”.

No a la corrupción

–¿Cuál va a ser tu primera medida si llegas a la Presidencia?

–La austeridad. Ese va a ser mi distintivo del próximo gobierno, junto con el combate a la corrupción. Allí vamos a empezar.

–Hablas de corrupción, dices que no te vas a corromper… ¿Pero tu equipo se va a corromper?

–No lo voy a permitir. Estoy buscando gente honesta, limpia. Y voy a estar al pendiente. Y depende mucho de arriba, de uno. La corrupción en México la auspicia, la permite el presidente. Punto. Lo demás es puro cuento. Los grandes contratos que se dan en beneficio de empresas nacionales y extranjeras al amparo del poder público son palomeados por el presidente de la República.

–¿Y si se corrompe el Presidente, entonces…?

–Ese mal ejemplo permea en toda la estructura de gobierno. Si arriba ya no hay esos “negocios”, si no hay esa corrupción. Pues todo tiene que arreglarse. Tengo confianza en eso. Mucha confianza. Vivimos en una República simulada, aparente. La verdad, es impresionante el manejo de las escenografías.

–¿Y el aumento a los salarios?

–Vamos a aumentar los salarios de los trabajadores, siempre por encima de la inflación. No quiero decir cuanto, pero ya no va haber pérdidas del poder adquisitivo del salario.

–Hay una pérdida del poder adquisitivo de más del 80 por ciento.

–Muchos han perdido desde hace 29 años. Hay que ver lo que se podía comprar hace 29 años con el salario mínimo y cuanto se puede comprar ahora. Tengo el análisis. En 1982 con un salario mínimo podías comprar 50 kilos de tortilla y ahora puedes comprar sólo cinco. Y lo mismo con el pan, y los frijoles y todos los artículos de primera necesidad.

–¿Qué país nos deja Felipe Calderón?

–Un país en crisis con una declinación en todo sentido. Vivimos un proceso de degradación progresivo. Nos deja un México degradado.

–¿Cómo va a pasar a la historia Felipe Calderón? –Como un incongruente. Una persona menor.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/08-05-2012/226682. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX