Presión para que salgan a trabajar

CA busca que personas que reciben beneficiencia social abandonen programa, como forma de hacerle frente al déficit

El gobernador Jerry Brown desea cambiar la red de seguridad que protege a los residentes más vulnerables de California.

Presionado por el déficit presupuestario de 16 mil millones de dólares, el gobernador propuso una importante reestructuración del programa estatal ‘welfare-to-work’ (bienestar social para trabajar) mediante la estrategia de recortar los beneficios de los destinatarios para motivarlos a obtener un empleo más rápido.

Con esta medida, de ser aprobada por la Asamblea Legislativa del estado como parte del paquete presupuestario de 2012-13, se podrían ahorrar 880 millones de dólares, pero más allá de los ahorros, los analistas afirman que representa un cambio en la filosofía en la manera en que California ayuda a sus residentes más necesitados.”Es lo opuesto al compromiso histórico del estado con estas familias y niños”, señaló Scott Graves, analista principal de políticas de California Budget Project. “Es un cambio muy importante”.

California es líder a nivel nacional en lo que respecta a los destinatarios de beneficios de bienestar social. Aproximadamente el 3.8% de los residentes del estado recibían beneficios de bienestar social en el año 2010, el porcentaje más alto del país. De hecho, en California vive aproximadamente un tercio de las personas que reciben beneficios de bienestar social en el país, aunque su población solo representa un octavo de la población total a nivel nacional.

La mayoría de los destinatarios, sin embargo, son niños, más de tres cuartos de los 1.5 millones de niños en el programa ‘welfare-to-work’ de CalWORKs, que significa en inglés Oportunidades laborales y responsabilidad ante los niños de California. El resto son principalmente madres solteras que deben trabajar o participar en sesiones de capacitación y actividades relacionadas para recibir ayuda en dinero en efectivo.

El estado ha tenido tradicionalmente una actitud relativamente generosa hacia los programas de bienestar social. Por ejemplo, CalWORKs ofrece subsidios en dinero en efectivo a niños, aunque sus padres no cumplan con los requisitos para recibir beneficios por diferentes motivos, como ser inmigrantes ilegales, recibir beneficios por discapacidad o por incumplimiento de las reglas del programa. Solo tres estados más, Indiana, Oregon y Arizona, tienen este tipo de política expansiva.

California también les permite a los padres recibir servicios relacionados al trabajo y subsidios en efectivo por un máximo de cuatro años. Antes del año pasado, el límite máximo era de 60 meses.

Las políticas han convertido al programa en uno muy costoso para el presupuesto -el estado gasta 2.9 mil millones de dólares en CalWORKs y programas relacionados- y es un blanco fácil para los legisladores que buscan recortar los costos con pocas consecuencias políticas. En años anteriores, hubo legisladores que propusieron cancelar los beneficios a los niños de padres que no cumplían con los requisitos e incluso eliminar el programa CalWORKs en su totalidad.

Las dificultades del presupuesto estatal han generado nuevo ímpetu para reducir el programa CalWORKs. El año pasado, el período máximo de 5 años para recibir beneficios pasó a 4 años, y los subsidios mensuales se redujeron un 8%. Una familia de tres personas recibe actualmente 638 dólares por mes, menos que la tasa del año 1988.

Para el próximo año fiscal, el gobernador propone más recortes drásticos, como recortar el 27% de la ayuda en dinero en efectivo a niños de padres que no cumplen con los requisitos y continuar recortando el límite de tiempo en que se puede recibir beneficios totales de 4 a 2 años.

Otros cambios en las reglas podrían restringir los beneficios a las madres de niños pequeños y familias con ingresos dentro del nivel de pobreza y aumentar las sanciones a aquellos que violan los términos del programa.

“Consideramos que el programa estaba perdiendo su objetivo de ayudar a pasar del bienestar social al trabajo”, señaló Todd Bland, subdirector de la oficina del programa ‘welfare-to-work’ del Departamento de Servicios Sociales del estado. “El motivo por el cual queremos volver a reestructurar nuestros objetivos es debido a la difícil situación presupuestaria”.

Los cambios también tienen lugar en un momento en que California está apelando las sanciones federales de 160 millones de dólares por no haber trasladado una cantidad suficiente de destinatarios de beneficios sociales a empleos en el sector privado de al menos 30 horas por semana en el 2008 y 2009, un requisito para recibir fondos federales que ayudan a pagar por CalWORKs. Muchos de los destinatarios de California reciben empleos a tiempo parcial, públicamente subsidiados, con el objetivo de obtener experiencia laboral.

Los destinatarios de CalWORKs señalan que obtener un trabajo que pague lo suficiente para mantener a una familia no es tan fácil como los legisladores piensan.

Sarah Smith, una madre divorciada de 31 años con cuatro hijos en el Condado Los Ángeles, permaneció en el hogar para criar sus hijos desde los 18 años, y solo trabajó esporádicamente desde que tuvo hijos. Se vio obligada a recurrir a CalWORKs hace un año, después de que su esposo dejara de pagar la manutención de sus hijos. Recibía 850 dólares por mes en ayuda en efectivo y 700 dólares en cupones para alimentos.

También pudo volverse más atractiva para el mercado laboral a través de los servicios relacionados al trabajo que ofrecía el programa. Fortaleció sus funciones administrativas, la confianza en sí misma y su currículum al desempeñarse en un trabajo temporal y de paga mínima, como representante del servicio al cliente en el Departamento de Servicios Sociales del condado, pero el trabajo finaliza este mes.

Ahora tiene esperanzas de poder encontrar un empleo permanente. De lo contrario, intentará conseguir un programa de empleos subsidiados, en el que el condado paga la mitad de su salario y el empleador privado se encarga de la otra mitad.

Los encargados de elaborar políticas no se dan cuenta de que las personas necesitan tener la oportunidad de rehacer sus vidas, señala Smith, agregando que la ayuda de CalWORKs dista mucho de ser suficiente para poder vivir.

“Sigo haciendo malabarismos”, aseguró. “Las personas intentan obtener un empleo. Nadie realmente quiere depender de los beneficios sociales. La mayoría de la gente intenta poder cancelarlos”.

Casi la mitad de las familias de CalWORKs dejan el programa a los dos años, pero alrededor del 18% se vuelven destinatarios a largo plazo. Con frecuencia, esas familias tienen hijos muy pequeños y los jefes de familia no cuentan con un diploma de la secundaria ni habilidades laborales, o uno de los miembros de la familia tiene discapacidades, según un informe elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de California.

La reforma de Brown busca que los padres dejen los beneficios sociales antes de quedar estancados allí. El plan busca que los padres sean contratados o empleados dentro de un período de dos años después de ingresar al programa, y para lograrlo ofrece los siguientes servicios: capacitación laboral y orientación, salud mental, abuso de sustancias, apoyo en caso de violencia doméstica y cuidado infantil. Deben trabajar o participar en esas actividades para obtener ayuda en efectivo.

Después de dos años, los servicios y algunos fondos pueden recortarse si no encuentran un empleo en el sector privado, una medida que podría afectar a unos 130,000 padres, según la Oficina de Análisis Legislativo del estado.

Dichos padres podrían continuar recibiendo un beneficio en efectivo mucho más reducido para la manutención de sus hijos. Un padre o madre con dos hijos recibiría 375 dólares por mes, lo que representa 263 dólares menos.

Si el padre o madre encuentra trabajo, todavía podrían continuar recibiendo servicios como cuidado infantil por otros dos años y cierta ayuda en efectivo, si el ingreso del hogar continúa siendo inferior a cierto nivel.

Los proveedores de servicios sociales afirman que el plan es demasiado optimista al esperar que el sector privado absorba a decenas de miles de personas, muchos con habilidades laborales mínimas, considerando que el índice de desempleo en California es el segundo más alto en el país, situándose en el 10.9% en el mes de abril. Solamente el 11% de los padres de CalWORKs obtuvo un empleo en el sector privado de al menos 30 horas semanales en el 2009, según el Instituto de Políticas Públicas de California.

“Los destinatarios de CalWORKs viven en la cuerda floja”, afirma Frank Mecca, director ejecutivo de la Asociación de Directores de Programas de Bienestar Social del Condado en California. “Esto causará que muchos niños terminen en la pobreza y es probable que aumente la cantidad de personas sin techo. Se está debilitando la red de seguridad en el momento en que más se necesita”.

Los republicanos señalan que es hora de que California tome medidas más estrictas para que las personas sean autónomas, y dicen que hay que dar más pasos. Reducir a la mitad el tiempo límite es una buena medida, pero continuar dándoles a los padres dinero en efectivo para los niños sin ningún tipo de exigencia va en contra del objetivo del programa “welfare-to-work”.

“No hace responsables a los padres. Estamos sacando del programa el componente de hacer responsables a las partes interesadas”, señaló el miembro de la Asamblea Brian Jones, republicano de Santee, vicepresidente del Comité de Servicios Humanos de la Asamblea Legislativa.

En vez de hacer énfasis en medidas intermedias para la reforma del bienestar social, el gobernador debería concentrarse en buscar estrategias para la activación laboral, así las personas pueden obtener trabajo, agregó. “Si no hay una reforma regulatoria, entonces se está perdiendo el tiempo”, afirmó Jones.

Es probable que continúe la polémica sobre la misión de CalWORKs, especialmente si los ingresos del estado continúan escaseando, dijo Caroline Danielson, experta en políticas del Instituto de Políticas Públicas de California.

“El interés está en reorientar el programa hacia el trabajo”, afirmó.

Para comunicarse con la periodista, visite http://twitter.com/ChristinaHoag.