Frustrados por no ver a legisladores

Casi 60 padres, estudiantes y maestros de Los Ángeles divididos en grupos recibían negativas de las oficinas de los políticos.
Frustrados por no ver a legisladores
Estudiantes de un Community College llegaron con un ataúd a cuestas simbolizando 'la muerte de la educación'.
Foto: Ciro Cesar / La Opinion

SACRAMENTO.- Viajaron casi ocho horas toda la madrugada, apenas si durmieron entre los vaivenes del camión, venían ilusionados con la esperanza de hablar con los legisladores para pedirles que nos les recorten la educación para adultos, los fondos para preescolar, el cuidado infantil y que no haya más ajustes automáticos al gasto de las escuelas del Kinder al grado 12.

Pero las expectativas fueron cayendo una a una cuando en muchos casos, casi 60 padres, estudiantes y maestros de Los Ángeles divididos en grupos recibían negativas de que no podían ver a los legisladores porque estaban ocupados.

“!Es muy frustrante!”, despotricó Angelina Martínez, una madre de cinco hijos. “En la oficina del asambleísta republicano Tim Donnelly (de Hesperia) nos dijeron que estaba en comité; y que iba a estar todo el día ocupado. Eso no es cierto yo lo vi entrar”, aseguró molesta.

Un portavoz del asambleísa Donnelly que pidió no ser identificado dijo que éste efectivamente estuvo muy ocupado con la medida AJR38 que urge al gobierno federal a pagar por el encarcelamiento de los presos indocumentados en las prisiones estatales de California.

“Me siento completamente desilusionado pero por lo menos tengo paz mental de que tratamos”, externo Andrew Schwartz, un maestro de preescolar por 20 años en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

Stella Mones, también maestra de preescolar dijo que tampoco pudieron ver al senador republicano Tony Strickland (Thousand Oaks) y en la del asambleísta Curt Hagman de Chino Hills.

“Ellos piensan que nosotros no somos importantes. No se dan cuenta del gran sacrificio que hemos hecho para venir aquí. No fuimos a trabajar. Hemos dormido muy poco”, se lamentó Mones.

Mike Spence, jefe del equipo del asambleísta Hagman dijo que éste no pudo atenderlos ayer porque andaba de un comité a otro. “La política de nuestra oficina es de puertas abiertas pero es difícil cuando tiene dos diferentes comités en la Asamblea al mismo tiempo; y los visitantes no tienen cita. Aún así fueron atendidos por un representante”, comentó.

De acuerdo a Mones, durante tres meses intentaron pedir una cita para venir sobre seguro a hablar con los legisladores. “Siempre nos decían que no encontraban la agenda, que la agenda no salía. Así que decidimos venir sin cita a intentar hablar con ellos”.

Martínez y Mones coinciden en que en algunas oficinas como la del senador Alex Padilla (demócrata de Los Ángeles) por lo menos salieron algunos de sus representante, los escucharon y tomaron notas. “En otras, las recepcionistas ni escribían nada. Sólo nos decían que iban a pasar el recado”, platicaron.

Sara Walsh, portavoz del senador Strickland dijo que uno de los grupos que vino de Los Ángeles fue atendido por el director legislativo de la oficina.

Juanita Martínez precisó que el único que los atendió y se comprometió a organizarles una reunión con el resto de los legisladores fue el doctor Ed Hernández, senador demócrata de Los Ángeles.

Hacer el viaje no fue fácil para la comitiva. El Sindicato Maestros Unidos de Los Ángeles (UTLA) les cooperó para el pago de dos camiones cada con un costo de 4,600 dólares en total.

“Nosotros hicimos ventas de comida en los parques El Cariso y Balboa para tener dinero para la propina de los chóferes y pagarles por el hotel para que durmieran en el día mientras nosotros hablábamos con los legisladores”, dicen.

Juana Nicolás vino representando a la escuela Belmont Carecen para que no sigan los recortes desde los niños a los adultos. “La educación es un derecho y es lo único que tenemos para ser buenos ciudadanos”, comentó apoyada por José Tecún, un estudiante de inglés en la Escuela Comunitaria para Adultos Evans.

Felipe Masaya, estudiante de computación de Belmont Community Adult School hizo un llamado a los jóvenes: quiero decirle que no abandonen las aulas porque ésa es la base que están tomando las escuelas para cerrar las clases.

Por su parte, Aaron Baena, un estudiante de inglés de la escuela Mid-city opinó es una ironía que en un país tan rico en lugar de invertir dinero en educación se invierta en guerras, o invadir países. “Deben usar su dinero para educar a su gente para que podamos contribuir al crecimiento económico de este gran país”, sentenció.

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