Contra los derechos humanos

Las quejas contra la CIDH une a los crueles dictadores del pasado con varios líderes del presente

Las crítica hacia la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es un intento de gobiernos con tendencias totalitarias para desarticular una valiosa organización bajo el falso manto del antimperialismo.

Los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela argumentaron en favor del final de la CIDH en la reciente reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) bajo el argumento que es un instrumento de Estados Unidos. Al mismo tiempo, esto avanza la agenda de estas naciones de excluir a Estados Unidos de las organizaciones continentales.

En realidad, la CIDH es una organización independiente de la OEA cuyos integrantes lo hacen a título personal sin representar gobierno alguno. Sus reportes anuales no perdonan a nadie, incluso a Estados que le ha cuestionado duramente el trato que reciben los inmigrantes indocumentados.

La postura de crítica hacia la CIDH ,asumida por los presidentes Rafael Correa, Evo Morales y Hugo Chávez, los coloca en compañía de las peores dictaduras latinomericanas como el Chile de Pinochet , la Argentina de Videla y el Perú de Fujimori. Se ve que a los autoritarios les molesta la vigilancia externa de su respeto a los derechos humanos. Lo ven como una intervención ajena sobre su soberanía.

Esta atención internacional sobre los derechos humanos salvó muchas vidas argentinas en 1979, mientras que su permanente denuncia fue una espina en la dictadura de Pinochet, como la de todo aquel líder que se creyó estar por arriba de los derechos y protecciones de su gente.

La propuesta de revisar el funcionamiento de la CIDH atenta contra la protección de derechos humanos en el continente. El argumento del antimperialismo es burdo. Y en su ignorancia trata de apelar al nacionalismo con mentiras y estereotipos.

Existe una gran diferencia ideológica entre Correa, Morales, Pinochet, Videla, Chávez y Fujimori, sin embargo, ven como enemiga a la misma organización internacional independiente. Seguramente a la hora de defender los derechos humanos tienen mucho más en común de lo que se ve a simple vista.