Anfitrión quiere seguir en la fiesta

Polonia, obligado a ganar su encuentro ante los checos para no irse de la Euro
Anfitrión  quiere seguir en la fiesta
El portero de la selección polaca, Alendros Tzorvas, cerró su preparación para enfrentar hoy a los artilleros de República Checa.
Foto: EFE

VARSOVIA, Polonia (EFE).- La selección de Polonia encara su choque frente a la República Checa con la obligación de ganar si quiere pasar a cuartos de final ya que un empate acabaría con el sueño de su afición que por primera vez ve posible que su equipo haga un buen papel en una competición europea.

El técnico polaco, Franciszek Smuda, deberá decidir quién ocupará la portería una vez que Artur Szczesny, el guardameta del Arsenal y una de las estrellas locales, ha cumplido la sanción tras su expulsión en el partido frente a Grecia.

El seleccionador de Polonia asegura que frente a los checos mantendrá su sistema habitual de juego y no optará por un planteamiento más ofensivo, como demanda la afición local.

“Los italianos defienden y son capaces de ganar, ¿por qué no podemos nosotros hacer lo mismo?”, comentó Smuda.

La República Checa, con una derrota ante Rusia y una victoria sobre Grecia, apura las horas previas pendiente del estado de Tomas Rosicky y del trabajo de sus médicos y fisioterapeutas que hacen todo lo posible para que el centrocampista pueda saltar mañana al campo de juego.

A los checos les bastaría un empate para pasar a cuartos de final, siempre que los griegos no lograran ganar a Rusia por una diferencia significativa de goles.

Rusia espera certificar hoy su presencia en cuartos de final contra Grecia, selección a la que sólo vale la victoria para tener opciones y que afronta el choque como último clasificado del grupo A con un único punto, frente a los cuatro sumados por los rusos, los tres de la Republica Checa y los dos de Polonia.

Para cambiar este escenario el técnico portugués de la selección griega, Fernando Santos, promete variación en el juego de su equipo y asegura que sus hombres mostrarán carácter y concentración para derrotar a los rusos, quienes podrían estar apoyados en el estadio Nacional de Varsovia por hasta 20 mil aficionados.

Concentración es precisamente lo que les ha faltado a los griegos en los dos últimos partidos, especialmente en el choque contra República Checa, cuando recibieron dos goles en apenas seis minutos y eso les puede costar caro.