Preparan nuevo plan para Cabo Cortés

La empresa que construye en México el desarrollo turístico de Cabo Cortés anunció ayer que lo replanteará de nuevo después de que el presidente Felipe Calderón anunciara la anulación del proyecto inmobiliario por razones medioambientales.

Preparan nuevo plan para Cabo Cortés
Cabo Cortés.
Foto: EFE

MÉXICO, D.F. (EFE).- La empresa que construye en México el desarrollo turístico de Cabo Cortés anunció ayer que lo replanteará de nuevo después de que el presidente Felipe Calderón anunciara la anulación del proyecto inmobiliario por razones medioambientales.

“La compañía (Hansa Baja Investement) llevará a cabo un replanteamiento del proyecto, con el objetivo de encontrar un equilibrio entre el desarrollo económico y turístico de Baja California Sur y la sustentabilidad medioambiental”, informó la empresa en un comunicado.

“La retirada de la autorización” -agregó- “no permite continuar con el desarrollo del proyecto Cabo Cortés, tal y como estaba concebido”.

Según la compañía, las condiciones medioambientales fijadas por las autoridades mexicanas “hacen inviable la realización del proyecto en su idea original”.

El nuevo proyecto, explicó, estará desarrollado “bajo el asesoramiento de gestores calificados en materia medioambiental, con amplia experiencia en proyectos similares en México y a nivel internacional, que será compatible con la conservación y preservación de las condiciones medioambientales de la zona”.

Calderón anunció ayer la cancelación del proyecto de Cabo Cortés, que abarca una extensión de tres mil 800 hectáreas aledaña a un parque nacional, porque no se ha demostrado científicamente su sustentabilidad medioambiental.

La decisión responde a las inquietudes expresadas por las comunidades locales, los académicos y las organizaciones ambientalistas, dijo.

Los críticos habían denunciado que el proyecto Cabo Cortés amenazaba la reserva marina de Cabo Pulmo, declarada en 1995 área natural protegida por las autoridades, y en 2005, Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.

Por tratarse de un “área tan importante para el Mar de Cortés y para el país (…) debe quedarnos a todos la absoluta certeza de que eso no generará un daño irreversible, y esa absoluta certeza simplemente no se ha generado”, aseguró Calderón.

Pero también abrió la puerta a que vuelva a plantearse en nuevos términos y dijo que la medida “no significa que se deje en estado de indefensión a los inversionistas”.

“En todo caso habrá que empezar de nuevo si esa es la intención de los interesados con el análisis y el estudio de un proyecto de desarrollo que sí sea, absoluta e indubitablemente, compatible con la sustentabilidad de Cabo Pulmo”, dijo.

La reserva marina de Cabo Pulmo acoge a 226 de las 875 especies de peces que existen en el Golfo de California; hoy es un parque nacional con 7.111 hectáreas, el 99 % de ellas en el de Marzo con el arrecife mejor conservado en el Pacífico.

Según el proyecto original, Cabo Cortés iba a incluir un puerto deportivo de 490 amarres instalado sobre dunas costeras, 27 mil habitaciones y dos campos de golf.

La compañía encargada del proyecto, Hansa Baja Investments, surgió como una filial de la empresa española Hansa Urbana, que contaba con una participación significativa de capital.

A raíz de los problemas financieros que atravesó en los últimos meses la empresa española y su estrecha vinculación con la Caja Mediterráneo (CAM), que ha sido nacionalizada, hubo un cambio en la participación de capital de Hansa Baja Investments.

Fuentes de la compañía dijeron que ahora la firma “está formada por varios accionistas privados”, pero no dieron más detalles.

La decisión anunciada por Calderón ha sido acogida con gran satisfacción por organizaciones medioambientales que se oponían a su desarrollo.

“Es un mensaje claro de que este no es el modelo de desarrollo turístico que queremos para México”, afirmó Omar Vidal, director general para México del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

“Cabo Pulmo es tan frágil que solo permitiría un desarrollo turístico de muy baja densidad y mínimos impactos al parque marino y las zonas circundantes, en línea con lo que la comunidad local está haciendo actualmente,” añadió.