Gran desafío la relación con EEUU

Estrategia del PRI para enfrentar al crimen es la gran pregunta de muchos
Gran desafío la  relación con EEUU
Peña Nieto saluda a sus correligionarios en la madrugada del lunes tras anunciarse su ventaja en los resultados rápidos del IFE.
Foto: AP

WASHINGTON, D.C.- El beneficio de la duda. Eso es lo que, según expertos en América Latina, predomina ahora entre los líderes políticos estadounidenses respecto al presidente electo mexicano, Enrique Peña Nieto. Con una complicada transición interna por delante, cada uno de sus movimientos será analizado en detalle.

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Ya se entregaron los saludos de rigor. La Casa Blanca informó ayer que el presidente Barack Obama habló con Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y lo felicitó por su triunfo. Asimismo, reiteraron en una declaración, que esperan “continuar con la amplia cooperación bilateral, basada en el respeto mutuo, la responsabilidad compartida y las profundas conexiones entre ambos pueblos”.

También, la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, felicitó ayer a Peña Nieto, basada en los resultados preliminares de la elección. Cuestionada respecto a la continuidad en la lucha contra el crimen organizado, dijo que el gobierno estadounidense “no se adelantaría a predecir cambios en política mexicana”.

Sin embargo, la verdadera incertidumbre en Washington respecto al líder del PRI se ha transformado ahora en silencio. Uno rotundo, por parte del liderazgo de ambos partidos en el Congreso.

Consultados por La Opinión, las respectivas oficinas no emitieron comentarios respecto al cambio de gobierno, ni a sus expectativas en temas de cooperación. Esto a pesar de que previamente, las dudas sobre una futura gestión del PRI en la guerra contra el crimen organizado se había dejado sentir en los pasillos del Capitolio.

Fue el mismo Peña Nieto, quien el año pasado denunció una “campaña negra” en su contra en Washington, tras reunirse con congresistas. “Hemos reiterado que es insostenible que cualquier partido, no sólo el nuestro, pudiera tener como propuesta llegar a acuerdos con el crimen organizado”, dijo en la oportunidad.

“No podría señalar al responsable de esta campaña. Pero alguien la ha sembrado, porque lo que es muy claro es que cuando hemos estado con congresistas… alguien ha sembrado esta duda”, aseveró.

El presidente Felipe Calderón ha defendido su estrategia contra el crimen organizado en Estados Unidos, al decir de manera explícita, que se vio obligado a combatir de manera drástica el problema, porque los gobierno anteriores (es decir el PRI) le permitieron aumentar operaciones, sin mayores obstáculos.

“No sabemos todavía cómo reaccionará Washington hacia Peña Nieto. Tenemos esta transición de seis meses, que se viene por delante. También hay elecciones en Estados Unidos, que es donde nuestra clase política está enfocada. Él ha estado en Washington y Nueva York un par de veces. Es relativamente conocido en el contexto de los líderes latinoamericanos”, explicó a La Opinión Riordan Roett, director del programa de estudios latinoamericanos de la Universidad Johns Hopkins.

“Creo que ambos partidos le darán el beneficio de la duda. Esperarán a ver a quién nombra en su gabinete y qué tipo de políticas comienza a discutir durante la transición”, agregó. Por su parte el director de Instituto México del Woodrow Wilson Center, explicó que la relación con Washington requerirá de un trabajo considerable.

“Creo que el gobierno de Estados Unidos lo ve bien y hace mucho abrieron canales de comunicación con todos los candidatos en México, pero hay sectores de la clase política que ven al PRI con preocupación”, dijo.

“Al PRI le tocará borrar cualquier sospecha que existe en México o en el extranjero, sobre su integridad, con hechos que muestran su capacidad de actuar para el bien del país”. aseguró.

Un punto a favor de Peña Nieto, de acuerdo a diversos expertos, es que muchos líderes en Estados Unidos reconocen que gran parte de los problemas con el crimen organizado se originan al norte de la frontera.

Como por ejemplo, la demanda de diversas drogas y el tráfico de armas. En este sentido, ven un espacio político para maniobrar que sólo se confirmará en terreno, a partir de 2013.