Llegó indocumentado y hoy es aceptado en 12 universidades

Se decidió por Harvard sobre Yale, UCLA, UC Berkley, Cornell, entre otras
Llegó indocumentado y hoy es aceptado en 12 universidades
Felipe Sepúlveda dice estudiará historia y economía.
Foto: Suministrada

Desde el primer día que entró al noveno grado, Felipe Sepúlveda sabía lo que quería: estudiar en una de las mejores universidades del mundo. Cuatro años después no fue una sino 12 las que le abrieron las puertas.

Mandó 13 solicitudes y en las últimas semanas comenzaron a llegar las cartas de aceptación, una tras otra todas con la respuesta afirmativa, excepto una, Stanford, que lo tiene aún en lista de espera.

Se decidió por Harvard, sobre Yale University, UCLA, UC Berkley, Cornell, entre otras de las más prestigiosas del país. Quiere estudiar historia y economía con énfasis en leyes, su sueño es ser político para ayudar a su comunidad, pero asegura que tiene la mente abierta para su futuro.

“Siempre supe lo que quería para mi futuro y cómo lograrlo”, afirma Sepúlveda, de 18 años de edad y graduado con un promedio de calificación de 4.3 gracias a las clases de preparación avanzada que otorgan más créditos (el más alto es 4.0) en Magnolia High School, en el Condado de Orange.

“No hay otra forma de lograr este resultado que con dedicación y sacrificio”, sostiene el joven, originario de Guadalajara, Jalisco, y a quien sus padres trajeron a este país como indocumentado cuando apenas tenía tres años.

“Cuando hay que estudiar, hay que estudiar, eso implica algunas veces tener que decirle no a los amigos, implica dejar de ir a alguna fiesta cuando te tienes que preparar para un examen”, dice el joven, quien obtuvo sólo A’s en todos sus reportes de calificaciones desde el noveno al doceavo grado, excepto una B en álgebra en el grado doce.

Hijo de un chófer de camiones de carga y una ama de casa, Felipe comenzó a trabajar en una cadena de cines los fines de semana desde el décimo grado, pero eso no le impidió inscribirse en cuanto club o grupo de servicio comunitario activo en su escuela hasta convertirse en uno de los líderes más destacados de Magnolia High, donde fue nombrado ‘embajador’ para representar a este plantel ante la Junta de Educación del Distrito Escolar Unificado de Anaheim.

“Eso me ha permitido aprender a expresarme correctamente y a contactar a gente importante”, dice orgulloso de sus habilidades como orador.

Sin embargo, el principal crédito a sus logros, Sepúlveda lo acredita a su participación en The Puente , un programa que por más de 25 años se ha enfocado en mejorar la tasa de estudiantes con desventajas que continúan con su educación en una universidad de cuatro años en California, obtener su diploma y regresar a la comunidad como mentores para futuras generaciones.

El programa requiere también la participación activa de los padres de familia como socios en la educación de sus hijos y para asegurar que cuentan con su apoyo.

Emocionado y orgulloso hasta el punto de las lágrimas, su padre, también de nombre Felipe Sepúlveda, está consciente que el logro de su hijo “no ha sido fácil”.

“Siempre ha estudiado y trabajado, nunca se ha metido en problemas”, dice el padre, quien cada mes estuvo presente en las reuniones para padres con asesores del programa Puente.

“Contar con un consejero (académico) es muy importante y esto es uno de los componentes básicos del programa Puente”, explica Sepúlveda, quien además de contar con una beca completa por parte de la Universidad Harvard, recibió becas en efectivo de parte de Coca-cola y de la Asociación Nacional de Operadores de Teatros (NATO), a esta última nominado por uno de sus supervisores del cine en el que trabaja.