Prometen dar más garantías a los migrantes

Nuevo gobierno impulsará que se expida tarjeta del IFE en el exterior.
Prometen dar más garantías a los migrantes
Arnulfo Valdivia estará a cargo de la agenda con migrantes.
Foto: La Opinión

MÉXICO, D.F.- Arnulfo Valdivia, el hombre clave para la relación con los mexicanos en el exterior de Enrique Peña Nieto, repasa la lista de prioridades a las que se comprometió por escrito el candidato ganador y se detiene en un punto: la ampliación de los derechos políticos de los migrantes que incluye una credencialización fuera de su patria.

“La vamos a empujar, a meter capital político y promover en el congreso, de eso no queda duda”, afirma en entrevista con este diario en las oficinas de la vicecoordinación de Atención a Mexicanos en el Exterior que presidió en la campaña y aún cuando su candidato recibió sólo el 15% del voto migrante.

El próximo gobierno impulsará la iniciativa presentada en marzo pasado por el diputado Jorge López Portillo Basave en representación del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que busca dar “rango de ley” al derecho de los connacionales detrás de la frontera a tener la credencial del Instituto Federal Electoral.

No descarta que se considere la emisión del documento en los consulados, pero tampoco soluciones como la inscripción a distancia en la lista nominal. “La decisión final está en el congreso y es mentira que los legisladores del PRI se opusieran anteriormente”, precisa. “El compromiso del próximo presidente es dar todos los derechos políticos a nuestros migrantes”.

Valdivia, de 42 años, es un hombre cercano a Peña Nieto, forma parte del ala joven que dirigió la coordinación de Asuntos Internacionales cuando el priísta gobernó el Estado de México (2005-2011), desde donde concibió algunas ideas que impulsará la próxima administración federal.

En primer lugar, la creación de un Instituto Nacional de Políticas Públicas de Atención a Mexicanos en el Extranjero que desaparecería al Instituto de Mexicanos en el Exterior – dependiente de la cancillería- para agrupar 61 programas en materia migratoria dispersos en 28 dependencias de gobierno.

“¿Cuál puede ser la calidad de tantos programas dispersos sin coordinación?”, cuestionó. “Hay un rezago de 30 años en la organización de atención a los mexicanos en el exterior”.

Algunas organizaciones de migrantes consideran que cualquier institución de atención a los migrantes será inútil si no se ciudadaniza y se vuelve independiente del gobierno, se le pregunta.

-” No estoy de acuerdo- ataja-. Básicamente porque la atención implica procesos de muchas dependencias de gobierno: Salud, Educación, Desarrollo social, Economía, etcétera y tendría que intervenir el gobierno. Más bien, creo que debe ser autónomo, con presupuesto propio y que coordine a todas las áreas, pero no completamente ciudadanizado”.

Esta posición dista de excluir a representantes migrantes en el nuevo instituto, pero su participación tendría que estar reglamentada, bajo normatividades que eviten discordias.

“Los cambios necesitan tiempo y habrá que tener paciencia para lograrlos poco a poco”.

Valdivia nació en la región de Las Cañadas de Jalisco y a los pocos meses emigró con sus padres a California, donde vivió hasta los seis años, cuando los padres se divorciaron y él volvió con su madre para instalarse en el Estado de México.

“He vivido aquí, pero mis lazos familiares paternos están allá: en Fresno, en San Francisco y Los Ángeles, tíos, primos, sobrinos… mi padre que ya murió”.

Entiende así una de las demandas de la migración en Estados Unidos: fortalecer los lazos entre los mexicanos más allá de las fronteras.

Propone hacer nacional el programa 4×1 donde se fortalezcan empresas binacionales con aportación de los gobiernos federal, estatal y municipal como ya ocurre en Zacatecas y Michoacán. También impulsarán créditos para mexicanos aunque no vivan en México y tengan negocios con impacto en este país.

“Conviene que se fortalezcan allá para financiar la cadena productiva aquí”, explica sobre negocios como restaurantes, por ejemplo, que compran salsas, moles o productos diversos en sus tierras de origen.

Este modelo de financiamiento también sería para estudiantes mexicanos en Estados Unidos. “Una partida especial”, adelanta. “Es tiempo de ayudarnos entre las dos naciones que somos”.