Prisioneras se gradúan en la cárcel de Harris

El sheriff del Condado de Harris, Adrián García entrega un título educativo certificado a 30 mujeres presas
Prisioneras se gradúan en la cárcel de Harris
El sheriff Adrián García entrega de certificados de graduación a reclusas en la cárcel del Condado de Harris.
Foto: Gustavo Rangel / Rumbo

Irma Galarza no lo podía creer cuando recibió en sus manos un título educativo certificado del sheriff del Condado de Harris, Adrián García.

“Me esforcé mucho para estudiar porque quería que algo positivo saliera de mi encarcelamiento”, dijo Galarza, prisionera de la cárcel del Condado.

Estando encarcelada, Galarza logró conseguir un título certificado que ahora podría cambiarle la vida.

Los meses que esta madre soltera ha pasado tras las rejas lejos de sus hijos han sido muy duros pero curiosamente dentro de una celda de la cárcel del Condado es que Galarza tomó la decisión de hacer un cambio en su vida.

“Llegó el momento que me dije que no podía seguir tomando malas decisiones y cuando se me presentó la oportunidad de estudiar estando en la cárcel no lo pensé dos veces y le eché muchas ganas, siento una gran satisfacción por haber logrado el objetivo”, agregó la prisionera.

Galarza es una de las 30 prisioneras que se graduaron del programa educativo ofrecido por el Departamento del Sheriff del Condado de Harris en sus cárceles.

En conjunto con el Houston Community College, la oficina del sheriff ofreció por primera vez un programa de certificación en sastrería industrial, tecnología de negocios y administración de negocios a mujeres presas y el grupo que se graduó el martes 10 de julio es el primero en recibir sus certificados.

“Nos da una gran satisfacción poder ofrecerle a estas prisioneras la oportunidad de poder hacer algo positivo que les ayude cuando salgan de la cárcel”, dijo Adrián García, sheriff del Condado.

Galarza tiene otros retos que le esperan cuando salga de la cárcel ya que se encuentra indocumentada en este país, pero no piensa dejar que su estatus migratorio se convierta en un obstáculo para seguir adelante con su vida.

“Creo que a veces uno pone excusas y hace las cosas mal, yo ya no pienso seguir haciendo eso. El hecho de que yo pude graduarme estando en la cárcel me enseña que si uno quiere todo es posible y voy a buscar la manera de seguir con mis estudios porque tengo una familia que sacar adelante”, concluyó Galarza.

Cuando estas prisioneras queden en libertad la oficina del Departamento del Sheriff y el Houston Community College les brindaran apoyo para que puedan conseguir trabajo o para que sigan con sus estudios si así lo desean.