Siempre dama de honor, nunca novia: Marco Rubio y la maldición de la vicepresidencia

Marco Rubio podría estar a dos semanas de hacer histora - ¿pero podría librarse de la maldición del vicepresidente?

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Siempre dama de honor, nunca novia: Marco Rubio y la maldición de la vicepresidencia
El senador de Florida Marco Rubio habla ante el foro del Comité de Acción Política Conservadora (CPAC) antes de respaldar a la campaña del virtual candidato republicano Mitt Romney
Foto: AP

Nueva York — Hay quienes dicen que se trata de un viejo cuento de sabios, pero la llamada ‘maldición del vicepresidente’ podría tocar a Marco Rubio si se nombra como candidato a la vicepresidencia en la boleta republicana.

Salvo George H.W. Bush en 1990, ningún vicepresidente ha logrado elegirse como presidente desde 1836, y quienes han llegado a la segunda posición más alta en el gobierno nacional frecuentemente se quejan de las limitaciones de un puesto mayoritariamente ceremonial – una dama de honor vestida de novia, que, según dijo alguna vez el antiguo presidente Harry Truman, “solo existe para asistir a bodas y funerales”.

Mientras el virtual candidato republicano Mitt Romney se prepara para anunciar su selección de compañero de fórmula, el senador Rubio tendría que tomar en cuenta los siguientes tres obstáculos para evitar el estancamiento político – o la maldición – si se le ofrece el puesto.

Las elecciones del 2016

Si Mitt Romney logra elegirse como presidente, las ambiciones presidenciales de Rubio tendrían que esperar hasta el 2020, o más: en toda la historia del siglo veinte, solo un presidente se negó a no postularse a un segundo término: Lyndon Johnson en 1968.

“Ahora Rubio es la comidilla de Washington, pero si no en el 2016, en el 2020 habrá otros líderes hispanos disputando el escenario nacional”. comentó Israel Ortega, analista político para la fundación Heritage en Washington, D.C.

El fantasma de Sarah Palin

Después del fallido intento de John McCain en 2008 al seleccionar a Sarah Palin, una relativa novata en la política nacional, el partido republicano será más cauteloso a la hora de escoger a un candidato joven, incluso si ha demostrado liderazgo a nivel nacional, señaló Jim González, director del Latino Policy Coalition.

“Lo único que el presidente debe considerar a la hora de elegir a un vicepresidente, es si esta persona podría gobernar al país si yo me muriera”, expresó. “No sé si habrá tiempo para convencer a estrategas republicanos, y al público en general, de que Rubio sea esta persona”.

Rubio en el senado: aún hay espacio para crecer

En los últimos dos meses, Rubio ha ganando la aprobación de liberales y conservadores debido a la articulación de una visión poderosa y humanitaria de la política exterior a la misma vez que avanza proyectos de ley como el llamado “Plan Rubio” – una versión del acto Dream que intenta resolver la situación migratoria de estudiantes indocumentados.

Sin embargo, las responsabilidades del vicepresidente dejarían al nuevo “hombre de ideas” del partido republicano con menos espacio para participar en las operaciones del día a día en el senado, señaló Ortega.