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Despiden a los futbolistas muertos por un rayo

Al funeral no solamente llegaron familiares y amigos de los difuntos sino también otro miembros de la comunidad futbolera

Personas acuden al servicio fúnebre de los futbolistas que murieron por el golpe de un rayo en Houston.

Personas acuden al servicio fúnebre de los futbolistas que murieron por el golpe de un rayo en Houston. Crédito: Gustavo Rangel / Rumbo

Los servicios fúnebres para los futbolistas que fallecieron el pasado domingo en el parque La Escondida luego de que fueron impactados por un rayo se llevaron a cabo el jueves en la funeraria Santana de la Macario García, en el este de la ciudad de Houston.

Amigos y familiares llegaron para dar un último adiós a José Romero de 27 años y Ángel Delgado de 26 años. Los cuerpos de los oriundos de Guerrero, México, serán trasladados en los próximos días a sus lugares de origen, donde los esperan sus inmediatos familiares.

Romero y Delgado eran solteros pero según amigos y parientes de los que fueron jugadores del equipo Coatepec, eran los que mantenían los hogares de sus familiares en Guerrero.

Esta tragedia inesperada ha dejado en una situación muy complicada a sus familias en México.

Al funeral no solamente llegaron familiares y amigos de los difuntos sino también otro miembros de la comunidad futbolera de Houston.

RUMBO entrevistó a Edelmiro Barrera, quien también fue impactado por el rayo pero logró sobrevivir.

“Me siento muy afortunado, siento que volví a nacer. Yo estaba a solamente unos dos metros de los muchachos que lamentablemente perdieron la vida”, dijo Barrera.

“Terminamos de jugar, lamentablemente perdimos el partido 3-0 y ya solamente algunos muchachos quedaban abajo del árbol cuando de repente escuché un trueno como si una bomba hubiera explotado y ya no recuerdo más, cuando abrí los ojos estaba en el hospital”, contó Barrera.

Por años, para Barrera y su familia los domingos estaban reservados para ir al campo de futbol a apoyar a su querido equipo Coatepec, pero luego de esta tragedia el futuro es incierto.

“Cuando me contaron que habían muerto José y Ángel me sentí muy mal porque eran muy buenos amigos, chavos muy humildes y respetuosos”, dijo Barrera.

El domingo 22 de julio en el parque La Escondida se llevará a cabo un torneo a beneficio de los familiares de los fallecidos.

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