Van al cine sin temor alguno

El incidente ocurrido en Colorado no disminuyó la asistencia a los lugares de diversión de la ciudad.
Van al cine sin temor alguno
En Los Ángeles, el público siguió asistiendo a las salas de cine con toda normalidad y sin temor.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

El tiroteo ocurrido en Colorado hace un par de días podría ser un ejemplo de como una situación inesperada podría traer consecuencias fatales en un lugar y momento en el que nadie había pensado. Una masacre en un lugar público, cerrado y de noche.

Sin embargo, residentes del área de Los Ángeles no se amilanaron ante este suceso que dejó consternado a la ciudad de Aurora. A pesar de haber ocurrido en un lugar público como cualquier otro, muchos angelinos asistieron tranquilamente a las salas de cine para disfrutar de un fin de semana tranquilo.

En lo que muchos coincidieron, es que este es ante todo un problema de control de armas.

“Eso no tiene nada que ver con la película. El problema es el control de armas y no el hecho de que necesiten más seguridad en los lugares públicos”, señaló Bárbara Aquino, residente de Northridge y quien llevó a su hijo al cine ArcLight, en Pasadena, para celebrar su cumpleaños viendo la película de Batman, The Dark Knight.

Zack Cheney-Rice señaló que no tenía miedo que ocurriera un hecho de ese tipo en el cine de Pasadena. El residente de Alhambra, acompañado de su hermana Chloe, añadió que estaba de acuerdo en que debía de haber un control más estricto en la venta de armas.

Un grupo de adolescentes que asistió para ver la película de Batman dijo que no tenían miedo de que eso sucediera en Los Ángeles. Aunque estaban alertas, eso no les impedía ir a un cine o cualquier otro lugar para divertirse. “Si hubiera ocurrido en un lugar de California, estaría preocupado”, dijo Cristian, de 16 años.

“Sucede todo el tiempo, en el cine, en los clubs, caminando por la calle. Este hecho no marca ninguna diferencia”, dijo Jenny Yu. “No se puede dejar de ir al cine por el hecho de que haya ocurrido ese incidente”.

El miedo y la preocupación no se sintieron en el ambiente. El sentimiento general fue de no dejarse amilanar por ese tipo de eventos, que podrían o no repetirse, en la misma ciudad o en otro lugar del país. La asistencia al cine de los jóvenes acompañados de sus amigos y de familias con sus hijos enviaba el mensaje de que no hay que tener miedo por los sucesos de violencia que se desatan en cualquier momento.