Llevarán flores a hospitales para conseguir sonrisas

El gesto voluntario busca alegrarle el día a los ancianos y veteranos
Llevarán flores a hospitales    para conseguir sonrisas
Un grupo de voluntarios trabaja en los arreglos florales que serán distribuidos este martes.
Foto: Jonathan Olivares / Especial para La Opinión

Con el lema “una flor por una sonrisa” cientos de voluntarios saldrán mañana martes rumbo a hospitales y casas de convalencia para repartir arreglos florales entre ancianos y veteranos de guerra.

Cada año para esta fecha, cientos de voluntarios de todo el país se convocan para diseñar y crear arreglos florales en jarritos amarillos con una carita feliz que son luego repartidos a los diferentes centros de ayuda.

En la sede de Los Ángeles de Teleflora, una compañía de reparto de flores, decenas de voluntarios se reunieron ayer a la mañana para armar 300 arreglos que mañana se repartirán.

El programa de donación de flores comenzó en el año 2000 y desde entonces ha crecido cada año, con más voluntarios y mayor reparto de flores, explicó Missie Miller, gerente corporativo de Teleflora. Este año, se entregarán 35 mil arreglos en hospitales para ancianos y veteranos de todo el país.

“Buscamos negocios que quieran donar flores, y voluntarios que diseñen y armen los jarritos con los arreglos”, explicó Terri Álvarez, Presidenta de la unidad costal del condado de Los Ángeles de Teleflora. Este año, Teleflora y otros tres negocios donaron más de mil flores, sin contar las hojas verdes y los adornos para la decoración.

Este es el tercer año que la cubana Teresita Granda, se ofrece como voluntaria para armar arreglos y entregarlos al hospital. “Es fantástico el poder repartir alegría a los veteranos. Es una gran experiencia”.

“Es una experiencia intensa”, agregó Marcelo Arguello, otro voluntario que participa desde hace cinco años. “Más de una vez, el ver la alegría de los veteranos me ha hecho llorar”.

“Es muy fácil olvidarnos de los veteranos que luchan y dan su vida por nuestra libertad”, señaló Álvarez.

El año pasado, cuando le entregó las flores a uno de los veteranos de guerra, el paciente la abrazó y le dijo: “No sabe cuánto significa esto para mí”. Sabía que al día siguiente le amputarían las piernas.

Según Álvarez, hay personas que querrían hacer trabajo voluntario, pero creen que necesitan mucho tiempo o dinero para hacerlo. “A veces, un pequeño gesto, como donar flores a pacientes que no tienen nadie que los visite significa mucho y hace un gran bien”.

El martes entregarán arreglos en el centro para ancianos Ocean House de Santa Mónica a un número de residentes que cumplirán más de 100 años, uno de ellos tiene 104 años de edad.