Denuncian que en LA también hay tiroteos

Marchan en siete ciudades del país en solidaridad con víctimas de Anaheim
Denuncian que en LA también hay tiroteos
Un reducido grupo se presentó en la comandancia de Rampart, para expresar que aquí también hay abusos.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

En solidaridad con la comunidad latina de Anaheim, un grupo de activistas protestó ayer por la tarde frente a la comandancia de Rampart para denunciar que en Los Ángeles también hay policías que disparan sin razón como supuestamente ha ocurrido en la tierra de Mickey Mouse y que ha enfurecido a sus residentes.

La protesta era parte de una serie de manifestaciones que en siete ciudades del país estarían realizándose para expresar su repudio al Departamento de Policía de Anaheim (APD).

En el epicentro de la polémica, ayer agentes del APD se vieron involucrados en otro tiroteo, aunque al parecer no hubo lesionados.

Ayer por la tarde residentes de Anaheim realizaron otra protesta para insistir en su repudio a la corporación policíaca que este año ha protagonizado siete tiroteos con cinco víctimas mortales, por lo que quieren que el APD sea sometido a un programa de supervisión federal.

En Los Ángeles unos 50 manifestantes se reunieron en la esquina de las calles Union y Sexta, en Westlake, donde precisamente agentes policíacos mataron al inmigrante guatemalteco Manuel Jamines hace dos años.

“La violencia y opresión policial no sólo es en Anaheim, también es aquí en Los Ángeles”, mencionó Francisco C., integrante de Struggles United/Luchas Unidas (SULU), la organización que convocó a la protesta.

“Queremos hacerle saber al LAPD (Departamento de Policía de Los Ángeles) que no olvidamos a nuestros muertos, que no olvidamos a Manuel Jamines”, agregó.

El próximo 5 de septiembre se cumplirán dos años de la muerte de Manuel Jamines, quien recibió dos balazos en la cabeza cuando al parecer no obedecía a oficiales del LAPD de que arrojara una supuesta navaja que llevaba.

Testigos revelaron que Jamines se encontraba en estado de ebriedad y que sólo hablaba su lengua indígena.

Hasta la fecha el LAPD no ha dado a conocer los resultados de la investigación interna que anunció se llevaría a cabo.

De la esquina donde murió Jamines los manifestantes tomaron la calle y marcharon a la estación de Rampart.

“Ya basta de opresión y brutalidad policíaca”, dijo Arturo Velásquez, organizador de SULU.

Cuando haya un tiroteo de policías en contra de ciudadanos, dijo Velásquez, es necesario que se finquen responsabilidades y no haya impunidad.

“Si no hay resistencia del pueblo, la policía se va asentir con el poder para matar”, mencionó. “Esta marcha es pacífica, porque los que son violentos son otros, no nosotros”.

David Dang, un joven que vestía casco y botas militares, equipo de protección para el pecho, rodillas y codos, explicó que su vestimenta simbolizaba la situación de guerra que enfrentaban como clase media.

“Además que nunca se sabe qué va a pasar con los ataques de la policía, hay que estar preparado”, agregó el joven que dijo ser integrante del movimiento Occupy The Hood.

Arturo Blas, miembro de Occupy LA, acudió a la protesta junto con su esposa y dos hijas.

“Porque me gusta la idea pacifista de buscar la justicia social”, comentó. “Y para que la gente tome conciencia que estamos luchando por nuestros derechos y la libertad que cada vez más estamos perdiendo”.

Mientras la policía alrededor del Ayuntamiento trataba en días pasados de aplacar a grupos de manifestantes que lanzaban piedras, molestos por dos tiroteos mortíferos de la policía, el cielo nocturno lucía espléndidos estallidos verdes y anaranjados de los juegos pirotécnicos de Disneyland, ubicado a pocos kilómetros de distancia.

Los estruendos pirotécnicos se sumaban al sonido de las armas usadas por los policías antidisturbios para disparar proyectiles con pimienta y de sacos con perdigones de goma a los manifestantes.

Las escenas contrastantes reflejaron los dos lados de Anaheim que esta semana fueron exhibidos. Uno es un mágico destino turístico, el otro es un lugar donde los cambios demográficos han dejado a gran parte de la población sintiéndose como ciudadanos de segunda.

La del martes fue la protesta más numerosa y violenta, con cerca de 600 manifestantes lanzando piedras y botellas contra los oficiales de policía, que realizaron dos decenas de arrestos. Cerca de 20 negocios resultaron dañados.

Si bien Anaheim es conocido mundialmente como el hogar de Disneyland, la realidad es que esta ciudad es mucho más que un parque de diversiones. “Con 336,000 habitantes, aproximadamente la misma cantidad que Tampa, Florida, y Honolulu” y como tal tiene problemas grandes. Algunos viven en la riqueza, pero una gran parte de la población vive en la pobreza.