Una prohibición lógica

Los Ángeles cometió muchos errores con la marihuana medicinal
Una prohibición lógica

El cierre de los negocios de venta de marihuana en la ciudad de Los Ángeles es un final lógico a un capítulo marcado por el mal manejo, tanto a nivel de las autoridades municipales como por quienes respaldan el uso medicinal de la droga.

Desde un principio se anticipaba que la aprobación por parte de los votantes para el uso medicinal de la marihuana en California iba a ser controvertido por estar en contradicción con la ley federal. A esta confusión contribuyó la ausencia de un marco regulatorio estatal, similar al del alcohol, y las diversas decisiones judiciales contradictorias porque en un caso se basaba en la ley federal que la prohíbe y otros en la ley estatal que la autoriza.

A todo esto, se le sumó el pobre manejo de la situación por parte del Concejo municipal de Los Ángeles que sin quererlo permitió que surjan cientos de dispensarios sin control alguno a lo largo de la ciudad.

Como si eso fuera poco, el proceso para tener acceso a la marihuana medicinal se degeneró de tal manera que cualquiera lo podía obtener con la complicidad de muchos médicos que vendían las recomendaciones. Esa no era la intención de la iniciativa electoral.

El abuso generalizado de este proceso, causado por la incompetencia de las autoridades municipales y el comercio que aprovecho el descuido para hacerlo demasiado accesible.

Habrá que ver si permitirá la operación de algunos dispensarios de Los Ángeles. Hay una ley estatal y una voluntad de los votantes que no debe ser ignorado, porque las autoridades simplemente no saben cómo implementarla.

Próximamente la Suprema Corte de Justicia de California se pronunciará sobre la marihuana medicinal. Quizás, a partir de ahí, se ten ga más claro cómo proceder adecuadamente.