Boleto histórico de hondureños

Están en cuartos por primera vez en futbol olímpico

Boleto histórico  de hondureños
Mario Martínez protege el balón ante el acoso del japonés Daisuke Suzuki en un pasaje del partido de ayer entre Honduras y Japón.
Foto: AP

COVENTRY, Inglaterra (EFE/AP).- Honduras certificó ayer su inédito pase a los cuartos de final de los Juegos Olímpicos al empatar 0-0 con Japón, en Coventry, y se cita con Brasil para soñar con una gesta aún mayor después de haber dado la primera gran sorpresa en Londres al derrotar a España, que llegó como gran favorita al oro.

La igualada, un resultado que le convenía a ambos equipos, le permitió a los nipones terminar primeros del Grupo D y en la siguiente fase enfrentarán a Egipto.

Londres marca la tercera participación catracha en un torneo olímpico de fútbol, en el que nunca había superado la fase de grupos.

“Estoy muy, muy orgulloso de los jugadores”, confesó el técnico de Honduras, Luis Suárez. “Han trabajado duro durante los últimos siete meses. Lo más importante para mí es su actitud, unión y amistad”.

El partido careció de futbol y con contadas ocasiones debido a que ninguno de los equipos se arriesgó demasiado.

En la primera parte, tan sólo los catrachos generaron un par de ocasiones de gol, la más peligrosa con la firma de Jerry Bengtson, artillero del equipo y ya cerca del final del partido, pero Japón respondió con otro par de intentos infructuosos.

Con un ojo en el España-Marruecos, Honduras salió sin prisas, con extremo cuidado para no ceder espacios atrás, y bastante comedida en el ataque, algo en lo que también tenía culpa Japón, que presionaba en campo contrario.

Japón intentaba tocar más pelota, pero carecía de profundidad y sólo consiguió crear un poco de incertidumbre en la primera parte con un tiro desde fuera del área y un remate de cabeza a balón parado.

En cambio Honduras, aunque era más intermitente, gozó de ocasiones más claras, como un tiro cruzado de Bengtson que puso en apuros al arquero Gonda, y una falta de Maynor Figueroa que desvió con peligro José Velásquez.

Tras el descanso Japón salió con algo más velocidad, pero seguía sin incomodar la portería de José Mendoza, mientras que los catrachos trataban de bajar el ritmo a toda costa.

Ambos equipos parecían seguir un acuerdo tácito de no agresión en toda la segunda parte hasta que Japón, a siete minutos del final, se sacó de la manga un tiro de falta de Usami que exigió una estirada de Mendoza, quien al final del partido tuvo que esforzarse de nuevo para salvar un disparo de Yamamura.

“Nuestro objetivo era quedar primeros de grupo y lo conseguimos”, señaló el entrenador japonés Takashi Sekizuka. “Estamos jugando todos a una, como un equipo, demostrando que podemos hacerlo”.

Honduras se medirá el sábado a Brasil en Newcastle; Japón jugará el mismo día ante Egipto en el Estadio Old Trafford de Manchester.