Ruego ante el Concejo de NYC por días por enfermedad

Grupo multisectorial presenta varios casos para evidenciar la necesidad de la ley; uno de ellos fue el del mexicano Félix Trinidad, que murió de cáncer por no poder faltar para ir al doctor
Ruego ante el Concejo de NYC por días por enfermedad
Los trabajadores se han manifestado anteriormente sin que hasta el momento haya avances en el proyecto.
Foto: Archivo/ EDLP / Humberto Arellano

Nueva York, 22 de Agosto – Líderes religiosos, trabajadores y activistas reclamaron hoy al Concejo de Nueva York que apruebe el proyecto de ley de días por enfermedad, para evitar que trabajadores, como el mexicano Félix Trinidad, sigan muriendo al tener que decidir entre su salud y mantener a su familia.

“Todos necesitamos y queremos días de enfermedad” y “días de enfermedad ahora” leían los carteles que portaba el nutrido grupo de trabajadores que acudió a la conferencia de prensa en las escalinatas de la alcaldía, donde además gritaron “queremos justicia ahora”.

El obispo protestante Orlando Findlayter, que encabezó la delegación de religiosos, entre los que había un rabino y un representante de la comunidad Sikha, afirmó que “es impensable que trabajadores en esta ciudad no tengan ni un solo día por enfermedad”.

“Estamos aquí para pedir al Concejo que apruebe el proyecto”, reiteró.

El proyecto de ley, que se ha discutido por más de un año en el Concejo, y que cuenta con el apoyo de 37 de los 51 concejales, propone que empresas con más de 20 empleados otorguen nueve días de enfermedad pagados a sus trabajadores, y cinco días para aquellas que tengan entre cinco y 19 trabajadores.

Los que tengan cuatro o menos, deberán otorgarles cinco días sin paga pero no pueden despedirlos.

La medida cuenta con apoyo de algunas pequeñas empresas mientras que otros luchan para que no se apruebe.

La presidenta del concejo, Christine Quinn, cuyo nombre se menciona como posible aspirante a la alcaldía en 2012, tiene aún reservas sobre la medida, dijo a Efe la concejal Diana Reyna.

“Tenemos muchos Félix Trinidad. El trabajaba duro porque creía que era la mejor forma de criar a una familia”, dijo el reverendo Guillermo Martínez, al referirse al trabajador mexicano, de 34 años, que murió el pasado 12 de julio por cáncer de estómago, y que era el sustento de su esposa y dos hijos menores de edad.

Martínez aseguró que se trata de “una injusticia” que afecta a miles de trabajadores.

Entre los manifestantes estuvo la mexicana Anastacia González, esposa de Trinidad, quien trabajó durante 12 años, seis días a la semana, en una tienda de comestibles, y que murió tras menos de un año de haberle diagnosticado la enfermedad.

Trinidad, también mexicano y uno de seis empleados que demandaron a su empleador por no tener días por enfermedad, no acudió a tiempo a un médico porque no le pagaban si se ausentaba.

“Se sintió mal en octubre de 2011, fue al médico y estuvo en el hospital durante una semana. Le dijeron que tenía que volver porque la úlcera (en el estómago) se podía convertir en cáncer. En diciembre, le diagnosticaron cáncer”, dijo González durante la conferencia de prensa.

“Esa semana no se la pagaron”, dijo su viuda y agregó que su esposo no faltó a ninguna de las sesiones de quimioterapia, “pero como no iba a trabajar, tampoco le pagaron” ni los días en que acudió a las visitas con su médico.

González, radicada hace nueve años en Nueva York, señaló que su hermano se ha hecho cargo de su sustento y el de sus hijos tras la muerte de su esposo.

De acuerdo con González “nadie debería estar forzado a elegir entre cuidar de sus salud y alimentar a sus hijos”.

“Si Félix hubiese tenido días pagos por enfermedad, hubiese podido visitar el médico y su cáncer se hubiese diagnosticado, sin el miedo a perder su empleo o no ganar lo suficiente para sostener a su familia”, afirmó.

Eudosio Alvarado, también mexicano, aseguró que fue despedido luego de haber permanecido una semana en un hospital donde le operaron de un pie, tras haber sufrido un accidente en el restaurante donde entonces trabajaba.

Recordó que tres de sus compañeros se ausentaron el 24 de noviembre de 2011, por lo que tuvo que cargar solo cubos de basura de 200 libras (90.8 kilos) cuando uno cayó sobre uno de sus pies.

“Caí de espalda, me lastimé la cabeza y el pie, por lo que tuvieron que operarme. Cuando estaba en el hospital recibí una llamada de que tenía que regresar al empleo. Cuando fui, luego de cinco días, me despidieron”, sin pagarle, recordó Alvarado, que es diabético.

Desde entonces Alvarado, emigrante de Puebla y que sostenía a su esposa Rafaela, también mexicana, no ha vuelto a trabajar. “Yo vendo cositas en la calle para poder comer y pagar el alquiler y la energía eléctrica”, señaló la mujer.

La concejal Reyna dijo además que pequeñas empresas alegan que tener que pagar días por enfermedad implicaría más gastos en momentos en que la economía no está en su mejor momento.