Ignorancia de Todd Akin

Lo triste es que hay un sector grande de los conservadores se opone al aborto, incluso después de una violación sexual

La ignorancia no tiene límites. Los recientes comentarios de Todd Akin, representante de la Cámara Baja del Congreso y aspirante a senador por el estado de Missouri, levantó olas de gran tamaño. Sus correligionarios conservadores no saben cómo hacerlo desaparecer de la tarima política.

Durante una entrevista, Akin trató de explicar por qué se opone al aborto, incluyendo en un caso de violación sexual. Su respuesta fue: “Inicialmente a mi me parece que, cómo entiendo a los doctores, eso [la violación sexual] es muy raro. Si es una violación sexual legítima, el cuerpo de la mujer se cierra [no permite la fecundación]. Pero asumiremos que tal vez el cuerpo no se cierra del todo o sucede algo parecido, entonces, yo pienso que debe haber una forma de castigo, pero ese castigo debe ser al violador, y no al bebé [producto de la violación].”

Tal vez yo no debería ser la persona indicada para discutir esta situación tan personal de una mujer, particularmente a una que ha sufrido el dolor de ser violada sexualmente. Sin embargo, es necesario poner los puntos y comas donde corresponde. Permítanme relativizar los problemas y cuestiones de la mujer.

La violación sexual, en cualquier forma, es una violación. La persona que comete un atropello contra una mujer debe ser castigada severamente de acuerdo a las leyes gobierno y los códigos criminales del Estado.

Por otra parte, es la mujer violada, solo ella, la que puede resolver por si misma la decisión de alterar el proceso de gestación de un bebé, que es producto del atropello y la mendicidad de un salvaje.

Akin tiene la vergüenza de categorizar diversas formas de violación sexual. Su balance ignorante, aparentemente después de una consulta con médicos, es que el cuerpo de la mujer, en los momentos de una violación “legítima”, su cuerpo no acepta a los espermatozoides del criminal que la asedia y la viola.

Akin está tratando de justificar una mentalidad sexista y ultra-conservadora. Lo triste es que Akin no está sólo. Un sector grande de los conservadores se opone al aborto, incluso después de una violación sexual.

El candidato a la vicepresidencia del Partido Republicano, Paul Ryan, no solamente es amigo de Akin, sino que los dos presentaron en la Cámara Baja del Congreso una propuesta que intentó categorizar las formas de violación sexual contra la mujer.

Dicho proyecto irracional no pasó, pero dice mucho de la intolerancia de estos individuos.

La Constitución permite a la mujer terminar con la gestación de un embarazo. Una violación sexual es un actor violento perpetrado contra una persona. El fruto de ese atropello, nunca debe ser la penuria de la persona violentada.

En este sentido, las cuestiones ideológicas deben ponerse a un lado de las decisiones personales de la mujer. Gente como Akin y Ryan no deberían tener cabida en el congreso del Estado.