Perdidos en la ciencia

No es un secreto que muchos hombres se pierden en el Triángulo de las Bermudas.

El Partido Republicano ha caído en manos de la extrema derecha, los fundamentalistas religiosos y del Tea Party.

Para las mujeres no es un secreto que muchos hombres no tienen la menor idea cómo navegar la complejidad del cuerpo femenino y se pierden en el Triángulo de las Bermudas. A veces hay que dibujarles un mapa o tomar el timón de la mano para evitar un naufragio.

Otros parecen pensar que los bebés los trae una cigüeña con los pañales ya puestos. Y ahora nos enteramos que existen algunos, como Todd Akin, candidato republicano al Senado por el estado de Missouri, que piensa que las mujeres pueden evitar el embarazo durante una violación soltando a voluntad unas secreciones mágicas que detienen la fertilización de un óvulo.

Por esa razón, dice Akin, “los casos de embarazo en mujeres legítimamente violadas son raros” y por lo tanto no deben tener acceso al aborto.

Esta barbaridad, expresada en una entrevista televisiva el pasado domingo, está causando gran revuelo en la campaña presidencial del Partido Republicano que se prepara a celebrar su convención en Tampa, Florida, comenzando el lunes. Desde Mitt Romney y Paul Ryan, candidatos a la presidencia y vicepresidencia, hasta importantes líderes del Congreso y comentaristas conservadores han pedido a Akin que renuncie, pero este se niega.

En cuanto a la matemática, esta es la realidad: anualmente, más de 30 mil mujeres violadas salen embarazadas. Akin y la derecha religiosa quieren prohibir el aborto en general sin dispensaciones para los embarazos ocurridos por violación, incesto y aun cuando la vida de la madre esté en peligro.

Para lograr este objetivo, han tratado de pasar leyes que redefinen la violación sexual. De ahí viene lo de “violación legítima”, es decir cuando un extraño ataca o rapta a una mujer en, por ejemplo, un estacionamiento y luego la viola. Al parecer, todas las demás circunstancias en que una mujer puede ser forzada a tener sexo con un conocido o desconocido son “violaciones ilegítimas”.

Paul Ryan apoyó uno de estos esfuerzos legislativos, aunque ahora dice que está a favor de las dispensaciones. Sin embargo, el lunes el Partido Republicano aprobó en su plataforma oficial que no debe haber dispensaciones e incluyó además un llamado a pasar una enmienda a la Constitución que prácticamente afirma que la vida comienza en el momento de fertilización. De aprobarse, esta enmienda anularía el derecho al aborto al convertirlo en asesinato.

Creo que es hora de que los votantes exijan que los candidatos a todos los niveles legislativos se sometan a un examen básico de biología, matemática, historia y geografía y pasen un test psiquiátrico que corrobore que no les falta un tornillo.

Imagínense y tiemblen. Akin, quien es actualmente miembro de la Cámara Baja, sirve en el comité de ciencias.

El Partido Republicano da lástima. Ya no es lo que era. Ahora cayó en manos de la extrema derecha, los fundamentalistas religiosos y el Tea Party. Pero lo más peligroso de estos grupos no es que glorifican la ignorancia en todos sus sentidos, sino que votan en mayor número que los cuerdos y sensatos.

Mujeres, si no votan, los locos y cavernícolas ganarán y corremos el peligro de desaparecer en el Triángulo de las Bermudas -violadas y sin recursos.