Agresor de turista español en NY se declara no culpable

El hombre agredió en julio a martillazos al turista.

Nueva York.- El hombre que confesó haber agredido a martillazos a un turista español en un parque de Nueva York el pasado 31 de julio se declaró hoy no culpable de los distintos cargos de intento de homicidio, agresión y posesión de armas que le imputan las autoridades estadounidenses.

El agresor del turista barcelonés Hugo Alejandre, que inicialmente se identificó con el nombre de John Yoos, se llama en realidad Douglas Epp, confirmaron a Efe fuentes de la Fiscalía de Manhattan, que indicaron que el individuo se declaró no culpable de los cargos en una vista este martes.

Epp, de 43 años, se enfrenta a un total de seis cargos relacionados con la agresión al español, que le fueron leídos en la corte, donde volverá a acudir el 30 de octubre, fecha hasta la que permanecerá en prisión.

Según los documentos judiciales desvelados hoy, el agresor reconoció tras ser detenido que atacó al turista, que estaba acompañado por su pareja, en el parque que rodea al Ayuntamiento de Nueva York, pero se defendió diciendo que lo había hecho porque el español lo llamó “gay y nazi”.

“Me dijeron palabras bruscas. Me llamaron gay y nazi. El hombre me llamó nazi y yo simplemente perdí la cabeza, agarré el martillo y lo ataqué”, dijo Epp tras su detención, al tiempo que aseguró que nunca antes le había ocurrido algo similar y pidió disculpas a la pareja, la Policía y la corte por su “errónea reacción”.

Alejandre, de 31 años, había viajado de vacaciones a Nueva York con su novia, y se encontraba el 30 de julio sentado en un banco de ese parque del Bajo Manhattan cuando, sin mediar palabra, un hombre “muy trajeado y con apariencia normal” empezó a agredirle con un martillo “de grandes dimensiones” en la cabeza, el brazo, la espalda y el abdomen, según relató él mismo.

El agresor confesó entonces haber golpeado aproximadamente diez veces a Alejandre con un martillo, al menos una de ellas en la cabeza, y además los agentes encontraron en el bolsillo de la chaqueta un cuchillo de cocina con una hoja de casi 13 centímetros de largo.

En los documentos que desvelan su confesión, Epp explica que estaba buscando empleo el día de la agresión y decidió sentarse en un banco del citado parque, donde la pareja se paró para comer pizza a la hora del almuerzo y donde éstos, siempre según el agresor, murmuraron sobre él y lo insultaron.

Testigos presenciales, que asistieron al español y lo salvaron de una muerte segura, según la Fiscalía, dieron al diario New York Post la versión contraria y explicaron que era Epp el agresor y el que estaba llamando “nazi” a su víctima.