Leyes a los apuros

Leyes a los apuros

La legislatura estatal está en su ya tradicional carrera contra el reloj ante el fin de la sesión en la medianoche del viernes 31 de agosto. Este es un proceso que cada año presenta la interrogante de por qué no se puede hacer que el camino para la aprobación de leyes sea más ordenado y transparente.

Se estima que el destino de cientos de proyectos de leyes está siendo decidido en los últimos días de una sesión legislativa de dos años. Muchos de ellos son dejados de lado, en una muerte natural, como por fortuna ocurrió con el proyecto para reformar la Ley de Calidad del Ambiente de California, otros siguen su rumbo a la firma del gobernador y usualmente lo más importante queda para el final. Y ese ese es el problema.

En este caso es la reforma de pensiones públicas la quedó para ser negociada tras bambalinas y cuyos detalles recién ayer se dieron a conocer.

Este tema lleva más de un año sobre el tapete desde que el gobernador Jerry Brown expresó su interés en que haya una solución al problema de no tener fondos para cumplir con un compromiso de 150,000 millones de dólares ante los dos principales de fondos de pensiones de empleados públicos.

La consecuencia de este proceso es una medida que no atiende el problema de fondo, y se enfoca principalmente en los empleados futuros. De ser aprobada, cum plirá con el propósito político de tener una reforma de pensión para convencer a los votantes en noviembre de que se han realizado otros pasos para controlar el déficit, además de solicitarles un aumento de impuestos. Y poco más.

Creemos que la corrida legislativa de último momento no es una manera transparente de elaborar leyes. Es posible que las realidades políticas hagan que sea más fácil lidiar de esta manera con las medidas mas controvertidas, especialmente cuando hay diferencias entre la bancada legislativa con sus aliados -como en el caso de los Demócratas con los sindicatos-, pero eso no quiere decir que sea lo correcto.

La confianza de los californianos en su legislatura no se recupera si no hay un proceso ordenado, abierto y transparente.