Pizzero boricua de NY pone ojo en Asamblea

Busca desbancar al asambleísta Rafael Espinal en el Distrito 54.

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Pizzero boricua de NY pone ojo en Asamblea
Juan Rodríguez dice que, de ganar la silla del Distrito 54 en la Asamblea, la seguridad pública será su prioridad de gestión.
Foto: CAROLINA LEDEZMA / EDLP

Brooklyn – Juan Rodríguez lleva “pateando las calles” de East New York desde hace 17 años, pero no buscando votos sino reparando casas y vendiendo pizzas.

Desde hace año y medio, lo ha hecho como presidente del Comando policial 72 en una comunidad aterrada por la violencia y criminalidad.

Esa es la carta de presentación de este activista boricua, de 47 años, para desbancar al asambleísta Rafael Espinal en el Distrito 54 – que abarca áreas de East New York, Bushwick, Williamsburg y Bed Stuyvesant – en las primarias demócratas del 13 de septiembre.

A sus espaldas tiene al Brooklynites Democratic Club, una división del Partido Demócrata en este condado que se opone a la maquinaria de Espinal, liderada por el asambleísta Vito López y el senador estatal Martin Malavé Dilan.

Rodríguez también tiene el apoyo de la senadora Nydia Velázquez.

Nacido en East New York en una familia puertorriqueña, desde niño – según cuenta – ha sentido de cerca la violencia en las calles de Brooklyn. Su propio hermano murió víctima de los estupefacientes.

“Quien quería comprar una pizza en mi negocio tenía que tocar un timbre”, recuerda de las medidas de seguridad que tomó para no ser robado. En ese tiempo empezó a vigilar las calles voluntariamente, con el apoyo de los adultos que no querían ver sus niños y jóvenes en problemas.

“Al final, tuve que cerrar porque yo pasaba más tiempo en la calle vigilando y repartiendo pizzas a todo indigente que veía”, rememora Rodríguez, quien ha sido miembro de la junta comunitaria cinco de Cypress Hills, donde vive con su esposa y cinco niños. “Aquí nunca se sabe cuando quedarás atrapado en un tiroteo”.

Caminando a diario por el barrio, recibe las quejas anónimas sobre pandilleros y traficantes que los policías ignoran, mientras “en la calle Fulton detienen sólo a trabajadores”.

Como presidente del Comando 72 no ha logrado los cambios que aspiraba. “Ni siquiera tengo a acceso a oficiales de alto mando de mi distrito”, dice con frustración.

Por eso, de ser electo, la seguridad pública será su prioridad de gestión, seguida de vivienda, educación y salud de los envejecientes. “Lo que quiero es hacer presión para que darle más poder a mi comunidad”.

Sin maquinaria y apenas unos $13,000 para su campaña, desde hace cuatro meses ha hecho lo que mejor sabe hacer para que en su distrito voten por él.

“Camino y hablo con la gente y lo que me dicen es que nadie les presta atención”, expresa tras saludar a un grupo de vecinos en Bushwick.