Altos funcionarios de educación cobraron fuertes sumas y además su jubilación

Una disposición legislativa vigente hasta 2010 permitió a los trabajadores mejor pagados del sector educativo en California, cobrar grandes sumas en efectivo.

Altos funcionarios de educación cobraron fuertes sumas y además su jubilación
La medida benefició a los altos funcionarios, pero no a los maestros.
Foto: La Opinión

SACRAMENTO, California (AP) – Por casi una década, los administradores mejor pagados de las escuelas de California cobraron sumas de seis cifras en efectivo además de sus pensiones al aprovechar una disposición legislativa poco conocida que fue pensada para ayudar a retener y reclutar maestros durante el boom de las compañías punto com.

El programa, conocido como la opción “pago único parcial”, fue aprobado por la legislatura estatal en 2000 para aumentar las filas de profesionales de la enseñanza en el estado en un momento en que California enfrentaría una escasez de maestros. El beneficio, que existe en cierta forma en una docena de estados, permite a los educadores jubilados aprovechar sus cuentas de pensiones por un pago en efectivo grande a cambio de un cheque de pensión mensual reducida.

Sin embargo, muchos de quienes aprovecharon los beneficios del Sistema de Retiro para los Maestros del Estado de California (CalSTRS) resultaron ser administradores muy bien pagados que ya recibían generosos cheques de pensión mensuales, según los datos obtenidos por AP a petición del California Public Records Act.

Según el análisis de la AP, unos 180 jubilados participantes reciben $100,000 o más al año en pensiones y se llevaron a casa un promedio adicional de pago único en efectivo de $147,000 cuando se retiraron entre 2002 y 2010.

En el mayor desembolso por ejemplo, Alan Nishino se llevó n pago único de $ 421,000 cuando se retiró en julio de 2009 como superintendente del Distrito Escolar Unificado de Morgan Hill en Santa Clara County. Continúa cobrando una pensión de $ 200,000 al año.

“Ese no era nuestro objetivo, se los puedo garantizar”, aseguró Jonathan Lightman, director ejecutivo de la Faculty Association of Community Colleges, luego de ser informado acerca de la revisión de AP sobre el programa.

La asociación de profesores patrocinó el proyecto de ley que estableció el beneficio mejorado. Un análisis legislativo de esa época demostró que tenía la intención de alentar a los educadores a trabajar otros tres años, hasta los 60 años, debido a que el Estado proyectaba que necesitaría 300,000 docentes en la siguiente década.

“Cuando Wall Street tenía un muy, muy buen desempeño, la idea era cómo usar las ganancias en el mercado de valores como una forma de incentivar a la gente a entrar o permanecer en la educación cuando los salarios del sector privado eran mucho mejores. Esa sí que era una pregunta”, afirmó Lightman.

Y agregó: “Siempre hay decisiones políticas que hacen perder de vista el objetivo”.

Mientras CalSTRS señaló que el programa fue diseñado para que no costara dinero extra al sistema, los costos reales se desconocen. Los legisladores nunca incluyeron un texto en el proyecto de ley de dos páginas de que se requería una evaluación o revisión, y fue aprobada por unanimidad con apoyo de ambos partidos en un momento en que los fondos de pensiones disfrutaban de altos retornos de inversión antes de la recesión.

El senador demócrata de Inglewood, Rod Wright, quien llevó la AB2456 a la Asamblea, no respondió a solicitudes de comentarios.

No está claro exactamente cuántos docentes jubilados aprovecharon estos pagos en los ocho años que la opción estuvo disponible, ni tampoco está claro si el programa tuvo éxito en atraer y conservar a los docentes en el aula. Por ley, el programa expiró a finales de 2010.

AP pidió datos a CalSTRS sobre 6,600 pensionados cuyos pagos anuales son de $100,000 o más. La revisión mostró que casi $ 27 millones fueron pagados a través del programa de suma global a los empleados mejor pagados del sistema, muchos de ellos hacieron un retiro en un momento en que el sistema de pensiones sufría pérdidas significativas de inversión.

Dhyan Lal recibió una suma de casi $ 380,000, la segunda más alta, cuando se retiró hace dos años como superintendente del Distrito Escolar Unificado de Lynwood en Los Ángeles. Además, cobra $185.000 al año a partir de su pensión restante.

Y Jay Hoffman, exsuperintendente del Distrito Escolar Nuview en el condado de Riverside, utilizó su pago único de $ 379,000 para comprar un seguro de por vida con un pago garantizado para beneficiar a su esposa y sus dos hijas. A cambio, Hoffman, quien ahora es miembro del Consejo de Educación del Condado de Riverside, recibe una pensión reducida anual de $ 170,000.

En comparación, en promedio un maestro California retirado el año pasado recibe $49,000 al año en beneficios de pensión.

Los críticos señalan que el problema con las mejoras de estas pensiones es que tienden a favorecer a quienes ya tendrían una buena jubilación, en lugar de beneficiar a los trabajadores con salarios más modestos.

“Las mejoras tienden a favorecer a un grupo pequeño de la parte superior del sistema y no aumentar los beneficios de pensión para los trabajadores comunes y corrientes”, aseveró Frank Keegan, quien trabaja como editor de soluciones de Presupuesto del Estado de Connecticut, que aboga por una reforma presupuestaria y de pensiones.

Nishino y Lal no devolvieron las solicitudes de comentarios. Hoffman, de 62 años, dijo que después de trabajar en la educación pública durante 37 años, no creía que estaba ganando más de lo que solía ganar.

“No engañamos a nadie”, dijo Hoffman. “CalSTRS quizá no tenía mucho capital para invertir de esa manera. Supongo que podría ser una pieza de la dinámica, y tal vez por eso se tomó la decisión de la suma global”, añadió.

Defensores de la reforma dicen que es otro ejemplo de un beneficio mayor a los empleados públicos, sin considerar cómo afectará a la salud del fondo de pensiones. El pago en efectivo se aplicaba sólo a CalSTRS, que cubre a los maestros, directores de escuela y profesores de la comunidad universitaria, y no al fondo estatal de pensiones principal, el Sistema de Retiro de los Empleados Públicos de California.

Marcia Fritz, presidente de la Fundación de California para la Responsabilidad Fiscal, que aboga por la reforma de las pensiones públicas, dijo que los retiros de sumas globales eran una carga para el sistema de retiro de los maestros que ya tiene un déficit de $64.5 mil millones.

Señaló que no debió permitirse esa salida de dinero debido a que los sistemas están diseñados para distribuir pequeñas cantidades de dinero en un lapso para cubrir los pagos garantizados de por vida a un jubilado.

“El gran problema es que la suma se pudo cobrar sin importar las condiciones del mercado”, dijo Fritz. “Los beneficios definidos no fueron diseñados para sacar una suma global”, aseguró.

CalSTRS perdió aproximadamente un tercio de su valor entre 2007 y 2009, y todavía no se ha recuperado completamente.