Fuerte golpe a narcos

Capturan a Mario Cárdenas Guillén, presunto líder del cártel del Golfo

Fuerte golpe a narcos
Mario Cárdenas Guillén, alias "El Gordo" y el "M1".
Foto: AP / Alexandre Meneghini

MÉXICO, D.F.- .– Las autoridades mexicanas dieron un fuerte golpe al narcotráfico al anunciar ayer la captura de un importante dirigente del cartel del Golfo, Mario Cárdenas Guillén, a tres meses de que deje el poder el presidente Felipe Calderón.

El detenido es hermano de dos sucesivos líderes de ese cartel, Osiel Cárdenas Guillén, extraditado a Estados Unidos el 20 de enero del 2007, y Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, que murió hace casi dos años en un choque armado con el Ejército.

Mario Cárdenas Guillén, alias “El Gordo” y el “M1”, fue detenido ayer por miembros de la infantería de Marina en el estado de Tamaulipas, uno de los más azotados por la violencia que sufre México por los actos del crimen organizado.

El cartel del Golfo es uno de los más antiguos de México. Sus actividades en el narcotráfico se remontan a la década de los ochenta, dirigido por Juan García Ábrego, quien fue detenido en México y extraditado a Estados Unidos en 1996.

Osiel Cárdenas tomó el relevo en el liderazgo de ese cartel en julio de 1999, pero fue detenido en marzo de 2003 y extraditado a EEUU en 2007. Le sucedieron su hermano Antonio Ezequiel (“Tony Tormenta”) y Jorge Eduardo Costilla Sánchez (“El Coss”).

“Tony Tormenta” murió el 5 de noviembre de 2010 en un choque armado con miembros de la Marina, y desde entonces se consideraba que “El Coss” se había quedado a cargo de este cartel del narcotráfico.

Sin embargo, al anunciar la captura del hermano de “Tony Tormenta”, un portavoz de la Marina dijo que Mario Cárdenas dirigía una de las dos ramas del cartel, mientras que “El Coss”, que sigue prófugo, estaba al frente de la otra.

Mario Cárdenas Guillén, con una edad cercana a los 70 años, fue presentado ante los periodistas, cabizbajo, serio, con chaleco antibalas y con parte de su rostro inflamado.

Como es costumbre en estos casos, y hasta que no se confirme totalmente la identidad por distintos métodos, la Marina presentó al detenido como “quien dice ser” Mario Cárdenas Guillén, aunque dio detalles de su prontuario policial.

No es la primera vez que el capo del cartel del Golfo es detenido. Fue arrestado en 1995 por delitos vinculados con el crimen organizado, entre otros cargos, pero salió de prisión en 2007, informó el portavoz de la Marina, vicealmirante José Luis Vergara.

Vergara dijo que Mario Cárdenas traficaba desde el penal de Matamoros (Tamaulipas) grandes cargamentos de cocaína y marihuana, por lo que fue trasladado al penal de Puente Grande, en el occidental estado de Jalisco, hasta que quedó libre.

En el momento de su detención, los infantes de Marina le decomisaron un arma larga, tres cargadores, dos granadas, 129,700 pesos en efectivo (unos 9,800 dólares), equipos de comunicación, un vehículo y algo de cocaína.

A pesar de su larga trayectoria, el cártel del Golfo ha perdido la importancia que tuvo en el pasado, especialmente a raíz de las diferencias que tuvo con su antiguo brazo armado, Los Zetas, que en 2010 se separó del grupo y formó su propia organización criminal.

El cártel del Golfo se concentra en el tráfico de cocaína, las drogas sintéticas y la marihuana. Opera fundamentalmente en la zona norte y la costa oriental de México.

Pero, al igual que los otros cárteles de la droga de México, sus actividades se extienden a delitos como el secuestro, la extorsión y la venta de protección a empresas y comercios, una serie de actos que forman parte del concepto de crimen organizado.

El anuncio de la detención de “El Gordo” se produjo cuando México entra en una etapa de transición política que culminará el 1 de diciembre cuando asuma el poder Enrique Peña Nieto, elegido presidente en los comicios del 1 de julio pasado.

La noticia se conoció el mismo día que Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), anunció el equipo de transición que coordinará el traspaso del poder con el Gobierno dirigido por Felipe Calderón, de un grupo político rival.

El mandatario saliente emprendió una lucha sin cuartel contra el crimen organizado cuando asumió el poder, el 1 de diciembre de 2006. Esta lucha y, especialmente, las rivalidades entre los distintos carteles, han generado unos 50,000 muertos desde 2006.

Un jefe militar del norte de México consultado por Efe anticipó la posibilidad de que la detención de Mario Cárdenas pueda generar más violencia en esa región, limítrofe con Estados Unidos.

“Con la detención de Cárdenas Guillén se va a poner difícil la situación, puede venir más violencia”, agregó la fuente, que prefirió mantener en reserva su identidad.

La misma fuente dijo que el “reacomodo de los mandos” y la intención por dominar el norte del país “harán que las organizaciones delictivas recrudezcan sus enfrentamientos con mayor violencia”.

La detención de este personaje es vista también como un esfuerzo de la administración actual de terminar con grandes golpes publicitarios.