Poca información en español del hantavirus

Hispanos sin información sobre virus en Yosemite

Poca información en español del hantavirus
Tres personas de diferentes estados han muerto luego de hospedarse en las cabinas que aparecen en la fotografía.
Foto: Araceli Martínez / La Opinión

PARQUE NACIONAL YOSEMITE.- .- ¿En serio? No sabíamos nada. ¿Qué tipo de reacción da? !La verdad sí es preocupante!

Con toda clase de preguntas y exclamaciones de alarma, reaccionaron sorprendidos Esdrás Barreras y su esposa Adriana Cifuentes cuando fueron abordados por La Opinión sobre el Síndrome Pulmonar Hantavirus, una peligrosa enfermedad causada por ratones en el Parque Nacional Yosemite.

Las caras de alegría de la pareja que viajó desde San Diego para visitar el famoso parque, empezaron a exhibir signos de angustia, sobre todo porque llevaban tres días hospedados en las cabinas Curry Village, exactamente en una lateral, de donde ocurrió el brote del virus.

“!Uauh!”, exclamó Esdrás, más aún cuando recordó que un día antes estuvo comiendo en su casa de campaña papas fritas de una bolsa y tras saborear algunas, se dio cuenta que habían sido mordidas por ratones.

Durante un recorrido que hizo La Opinión por el Parque Nacional Yosemite, fue notorio que los visitantes hispanos desconocen el padecimiento conocido como Síndrome Pulmonar Hantavirus, detectado este verano y que ha enfermado a nueve personas, tres de las cuales han muerto.

“No podemos decir sus nombres, ni sus edades. Sólo que una víctima fatal es de California, otra de Pensylvania, y una más de West Virginia”, dice Kari Cobb, portavoz del Parque Nacional Yosemite.

La víctima más reciente, un hombre de West Virginia que visitó el parque en julio, falleció la semana pasada.

“Solamente lo puedes adquirir al respirar partículas del excremento u orina de ratones infectados, en áreas cerradas como en las cabinas. No se puede contagiar de persona a persona. Ni tampoco si estás al aire libre y pisas las heces”, aclara la portavoz Cobb.

De acuerdo al Departamento de Salud Pública de California (CDPH), el virus fue identificado por primera vez en 1993 y desde entonces ha habido 60 casos en California. A nivel nacional son 602. Un estudio de 2010 del CDPH encontró que 18% de los ratones en Yosemite tienen el virus.

Como respuesta a la presencia el peligroso virus, las autoridades del Parque Nacional Yosemite lanzaron una investigación que llevó el 27 de agosto, al cierre por tiempo indefinido de 91 de las 500 cabinas que tienen en Curry Village, donde se tienen reportes que se originó el problema.

Las cabinas sospechosas de anidar el virus están bajo candado y nadie puede entrar, pero a pocos pasos en la misma Curry Village y en el mismo tipo de tiendas de campaña, se alojan otros visitantes como Esdrás Barreras y Adriana Cifuentes que desconocen el problema.

“A todos los visitantes que entran al parque y al momento de alojarse, se les entregan los folletos y volantes advirtiendo del virus”, precisa Cobb.

“Nos dieron varios folletos pero no los cheque”, reconoce nerviosa Adriana Cifuentes .

Sin embargo, la información está sólo en inglés, según dijo Norma Arceo del Departamento de Salud de California. Esto podría ser un obstáculo para personas como Adriana Cifuentes y Esdrás Barreras que no dominan completamente el idioma.

También hay volantes que advierten del virus en las puertas de los sanitarios públicos y en los centros de información. Se han enviado cartas y correos electrónicos a 29,000 individuos que se hospedaron entre julio y agosto de este año, no sólo en las cabinas de Curry Village sino en el campamento de High Sierra y Tuolumne Meadows.

Alma Rodriguez quien vino desde el condado de Merced acompañada por ocho de sus parientes: mamá, niños, cuñados y visitantes de México a pasar el día en Yosemite, no sabía nada del virus.

“¿No han visto los letreros en los baños! no hemos ido al baño, dice mientras prepara unos sandwiches para su extensa familia.

El mayor número de visitantes que recibe el Parque Yosemite de 1100 millas cuadradas se registra en los meses de verano y empieza a disminuir después del Día del Trabajo. “Si hay una caída en la asistencia, aunque no sabemos si es producto del hantavirus o de esta época del año. Normalmente en septiembre recibimos un promedio de 500,000 visitantes cuando en julio y agosto 650,000”, observa Cobb.

Luis y Dixie Zermeño, una pareja de Salvadoreños, residentes de Fontana van llegando al parque para pasar el fin de semana en una casa de campaña. Es su primera vez y están emocionados contemplando la inmensa roca de granito de color blanco, símbolo de Yosemite conocida en inglés como Half Dome. Ninguno tenía idea de la existencia del virus.

“Ya me dio miedo!”, dice Luis Zermeño soltando la risa, luego de darle los detalles de la enfermedad provocada por los ratones conocidos como ciervos.

“No creemos que nos vaya a pasar nada”, considera.

“Dios quiera”, clama su esposa Dixie Zermeño.

Luis Alvarado, otro salvadoreño, residente de San Bernardino quien acompaña a la pareja, interviene para decir que ellos acamparan como a diez millas de donde surgió el brote, por lo que se sienten seguros.

La portavoz Cobb sostiene que no hay razón para temer: “Hemos tomado las precauciones para proteger a los visitantes. Y a este punto, no tenemos razón de que haya otra conexión con algún otro sitio para acampar en el parque.

“Si las personas notan en su casa de campaña, actividad de ratones, o excremento, no deben limpiar ellos sino llamar a la persona de limpieza”, recomienda.

Los resultados de la investigación en la que participan el Departamento de Salud de California, el Centro de Control de Enfermedades (CDC) y el propio Parque Yosemite, se desconocen cuándo estarán listos.

“¿Qué hacemos si nos enfermamos?”, cuestionó Esdrás Barreras. La recomendación del Parque Nacional Yosemite es ir a ver al médico y decirle de una potencial exposición al virus.

Para preguntas y respuestas

se puede llamar al 209-372-0822 de las 9 de la mañana a las 5 de la tarde, todos los días.