‘Narco va contra mi imagen’

El asesor externo en seguridad que eligió Enrique Peña Nieto refuta acusaciones que atentan contra su imagen

‘Narco va contra mi imagen’
El general retirado Oscar Naranjo, exjefe de la Policía Nacional de Colombia, niega las declaraciones que cuestionan su reputación.
Foto: AP

MÉXICO, D.F.- El exjefe de la Policía Nacional de Colombia, general retirado Oscar Naranjo, insinúa que narcotraficantes mexicanos podrían estar detrás de una campaña de desprestigio en su contra ahora que saben que fungirá como asesor externo en seguridad del próximo presidente, Enrique Peña Nieto.

Naranjo, quien el viernes asumió como director en un instituto de una universidad privada mexicana, dijo que se le ha hecho “muy simpático” que tras conocerse su llegada a México comenzaran a surgir algunas versiones que cuestionan su reputación.

“Bastó que los narcotraficantes mexicanos supieran en México para que se desatara una campaña de desprestigio que nunca se vio en el pasado”, dijo el general retirado en una rueda de prensa en la que algunos periodistas le cuestionaron que se hayan hecho públicas algunas críticas a su actuación e incluso de posibles vínculos con el narcotráfico.

Naranjo no mencionó ningún caso en específico ni tampoco a ningún cártel de las drogas.

Esta semana el diario mexicano Reporte Indigo publicó declaraciones de Baruch Vega, al que identificó como exagente de la Agencia Atidrogas estadounidense (DEA), en las que dice que Naranjo estaría del lado de los narcotraficantes para negociar con el Gobierno mexicano.

“Bastó que esos narcotraficantes supieran que llegaba Naranjo aquí a trabajar por la ciudadanía, a trabajar en seguridad, para que se desatara una campaña sobre dichos, afirmaciones y sobre acciones que para nada se corresponden con la realidad”, dijo el exjefe policial colombiano.

Naranjo tuvo en su país un papel central en la captura o muerte de la mayoría de los principales líderes del narcotráfico colombiano, incluido Pablo Escobar, jefe del cártel de Medellín.

Su trayectoria en Colombia se extendió por 36 años y gozó de altos niveles de aprobación interna.

“Si yo fuese un oficial tan cuestionado como se menciona hoy en algunos sectores, créanme que yo no hubiese acumulado los resultados que hemos alcanzado”, dijo. “¿Quién está interesado en que yo no trabaje por Latinoamérica y por México?”, se preguntó.

Peña Nieto anunció tras su victoria en las elecciones presidenciales del 1 de julio que había nombrado a Naranjo como su asesor externo.

Naranjo dijo el viernes que no ha presentado ningún plan en materia de seguridad a Peña Nieto, quien asumirá la presidencia de México el 1 de diciembre, y que en su papel de asesor externo no participará en ninguna implementación o ejecución de tareas contra el crimen.

“No se ha presentado ningún plan; la política de seguridad pública del nuevo gobierno será una construcción del señor presidente y su equipo de trabajo, y son ellos los que están elaborando esas aproximaciones”, dijo.

Peña Nieto, quien con su triunfo regresará a la presidencia de México al Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha dicho que su objetivo central en materia de seguridad será reducir la violencia que afecta a diversas partes del país y que se ha traducido en miles de asesinatos en los últimos años.

El próximo presidente de México ha dicho que su enfoque busca ajustar la estrategia del gobierno saliente de Felipe Calderón que ha puesto énfasis en la persecución de capos.

La última cifra oficial disponible señala que entre diciembre de 2006 y septiembre de 2011 se registraron poco más de 47.500 asesinatos atribuidos al crimen organizado. El gobierno no ha vuelto a divulgar esa información, aunque grupos y activistas civiles han dicho que ahora el número podría superar los 60.000 muertos.

Naranjo habló con la prensa en México con motivo de su presentación como director del Instituto Latinoamericano de Ciudadanía, un centro creado por el Tecnológico de Monterrey, desde el que dijo que se buscan impulsar nuevas iniciativas y modelos de participación social en el hemisferio.

Comentó que desde el instituto se abordará el problema del narcotráfico, aunque aseguró que se buscará una aproximación y exploración de “nuevas visiones que no necesariamente serán visiones en lo policial, en lo judicial o en estrategias de represión del delito”.

Interrogado sobre si no parecía una contradicción que quien fuese jefe de la policía nacional de Colombia dijera que es necesario explorar nuevas vías más allá de la represión, Naranjo dijo que no lo veía así.

“No es contradictorio que alguien que ha estado viviendo el drama del narcotráfico, que sabe bien la violencia que genera, que sabe bien la pesadilla que sufren los adictos, que sabe bien de los antivalores que transmite la mafia, entienda que decisiones de política integrales, más allá de lo policial… tendrán que abrirse camino”, señaló.

Aunque no entró en detalles, consideró que deberían analizarse mecanismos para que la política criminal no estigmatice a los consumidores de drogas y, por el contrario, se les saque de ese mundo.