Beverly Hills y Boyle Heights luchan juntos contra medida J

Se unen contra de la Medida J que daría más fondos para transporte
Beverly Hills y Boyle Heights luchan juntos contra medida J
Metro ha reducido miles de horas de servicio y elevado 44% el pase de abordaje desde 2007.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Es poco común ver que los representantes de los vecinos de Boyle Heights coincidan con el presidente de la Asociación de dueños de Casas de Beverly Hills; pero ayer, estas dos comunidades se unieron al Sindicato de Pasajeros de Autobuses para pedirle a los angelinos que voten en contra de una medida que le daría más dinero a la autoridad de transporte del Condado de Los Ángeles MTA.

La Medida J extendería la Medida R, aprobada en noviembre del 2008 por dos millones de votantes en Los Ángeles, que instaló un impuesto de medio centavo en todas las compras que se realizan en el condado. La Medida R expira en el 2039 y la Medida J pretende extender el plazo hasta el 2069.

Rosa Miranda, representante del Sindicato de Pasajeros, dijo que las autoridades del MTA no merecen ese voto de confianza de los votantes, ya que a pesar que la Medida R fue aprobada, MTA recordó un millón de horas de servicios de autobuses y subió la tarifa del pase mensual de 62 dólares a 75.

“Cada año entra un billón de dólares a su propuesto proveniente de esta Medida R, pero siempre nos dicen que no hay dinero. Sólo se han concentrado en construir trenes para beneficiar a las grandes corporaciones… La MTA no es confiable y no trabajan para la clase trabajadora que necesita el autobús, sino para las empresas que les dicen a donde tienen que enviar los trenes”, dijo Miranda.

Ken Goldman, presidente de la Asociación de Dueños de Casas del Sur Oeste de Beverly Hills, dijo que él representa a la comunidad cercana a Beverly Hills High School, y que están muy preocupados por la forma en que las autoridades del transporte público han manejado la expansión del tren en esta ciudad.

“MTA no ha tenido ninguna consideración por el bienestar de nuestras residentes y de los niños en la escuela… y por esto le decimos que no a esta medida. Nosotros no somos ATM (cajeros automáticos de dinero en efectivo) para nadie, mucho menos para los contratistas”, aseveró Goldman.

Alma Salcido, representante de la Unión de Vecinos de Boyle Heights, concuerda en que extender el impuesto de medio centavo significa estar de acuerdo con los proyectos terminados y con los planes para el futuro, y que ella, al igual que otras personas en este vecindario, no está conforme.

“Cuando abrieron la línea del tren nos quitaron la línea de autobús que nos llevaba hasta Pico (bulevar), muchas personas toman un solo autobús para ir a trabajar, ahora tiene que hacer transbordos en varios lugares. No es más conveniente de lo que teníamos antes, sino aún más complicado”, dijo Salcido, agregando que a muchas personas que les quitaron su casa y que no utilizaron sus propiedades, en lugar de regresarla a sus dueños originales, se la están vendiendo a corporaciones grandes.

Por su parte, Marc Littman, portavoz de MTA, aseguró que la Medida R ha permitido que no sufra incrementos grandes el precio del transporte público. En promedio los pasajeros pagan un 26% del costo de operar el sistema.

“El precio del transporte público es uno de los más baratos en Estados Unidos y a nivel mundial”, dijo Littman.

Aunque reconoció que se ha recortado en un 10% el sistema de autobuses, dijo que se ha hecho para mantener costos bajos y aseguró que próximamente entrarán en circulación unos 700 autobuses nuevos que forman parte de mejoramientos programados gracias a la Medida R.

“Sin la Medida R no hubiéramos podido realizar tantos nuevos proyectos ni mantener el precio bajo… seguramente hubiéramos tenido que cortar servicios e incrementar el precio del pasaje. Esto hubiera dañado principalmente a los pobres y a las minorías que son las personas que más usan este servicio”, dijo Littman.