Entusiasma tarjetas a indocumentados

Panel respalda proyecto de la llamada Tarjeta Universal de Servicios Municipales

El Comité de Artes, Parques, Salud y Ancianos del Cabildo en plena sesion donde recbieron con entusiasmo iniciativa.
El Comité de Artes, Parques, Salud y Ancianos del Cabildo en plena sesion donde recbieron con entusiasmo iniciativa.
Foto: La Opinion Isaias Alvarado

No hubo un solo detractor. De hecho, el plan para permitir que los indocumentados en Los Ángeles usen las tarjetas de bibliotecas para abrir cuentas de banco, identificarse y usar servicios públicos fue recibido ayer con gran entusiasmo en la reunión de un panel del Cabildo.

Ahí se comentó que la llamada “Tarjeta Universal de Servicios Municipales” será un instrumento que intentará sacar de las sombras a miles de inmigrantes sin papeles, tomando la batuta de un gobierno federal que no ha ejecutado una reforma migratoria amplia.

“No podemos esperar a que el gobierno federal implemente una reforma significativa en ese frente, debemos actuar como ciudad”, expresó el concejal Richard Alarcón, autor de la propuesta. “Tener a cientos de miles de personas sin ser identificadas no es la manera correcta de operar una ciudad”, dijo.

La iniciativa, que sigue los pasos de al menos diez ciudades del país, se basa en tratar de atender a los 450,000 residentes de Los Ángeles sin una cuenta bancaria, pero también a los sin papeles que carecen de una identificación personal y no tienen acceso a servicios municipales.

“Es tiempo de permitir a la gente que vive en las sombras, que se considera invisible, desde caminar por las calles hasta invertir su dinero”, comentó el concejal Ed Reyes. “Su dinero significa más que un abuso”, dijo en referencia a los cargos elevados que pagan quienes no tienen una cuenta de banco.

Catedráticos, líderes comunitarios, sindicatos y organizaciones civiles respaldaron ayer el proyecto.

“Va a reducir el crimen en el sentido de que la gente se sentirá mejor al hablar con la Policía, no va a portar tanto dinero en efectivo y se incorporará a la vida cívica. Es un primer paso de una eventual legalización”, opinó Raúl Hinojosa, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Autoridades locales indicaron que una de las dificultades más comunes que enfrentan las personas sin identificación es poder recoger a sus hijos en las escuelas.

“Hay un especial interés por aquellos que perdieron su crédito en la recesión, los indigentes, los ancianos, los estudiantes jóvenes y, por supuesto, en los inmigrantes”, explicó Larry Frank vicealcalde de Servicios Comunitarios y Vecindarios, sobre el objetivo de la iniciativa.

Jerry Ascencio, presidente de la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces Hispanos (NAHREP), contó la historia de una familia de North Hollywood que hace dos semanas fue evacuada de su vivienda, pero no pudo regresar a tomar sus pertenencias porque no tenían una credencial. “Sea quien sea la víctima de un embargo, deben ser tratados con dignidad”, mencionó.

Este martes, el Comité de Artes, Parques, Salud y Ancianos del Cabildo pidió que se elabore un reporte con detalles más específicos de la propuesta de ley y presentarlo en un plazo de 90 días, aunque ya se han anticipado algunos componentes de la misma.

Las tarjetas, por ejemplo, tendrían un costo de entre 10 y 20 dólares que se reembolsaría al municipio, el programa sería administrado por un tercer organismo pero se extendería por el Ayuntamiento, y no se consideraría relevante el historial crediticio o la situación migratoria del solicitante.

De acuerdo al plan preliminar, la identidad de los derechohabientes estaría protegida bajo la Ley Federal de Derechos de Privacidad Financiera. En tanto, se implementarían diversos mecanismos para evitar su falsificación, como logotipos y fondos que cambian de color, hologramas oficiales y barras magnéticas.

No sustituirá, sin embargo, a las licencias de conducir emitidas por California u otra identificación oficial.

“Esto permite que sirvamos a todos en la comunidad”, expresó Roy Stone, dirigente del Sindicato local de Bibliotecarios, a favor de la propuesta. “A la gente que tiene miedo del gobierno por ser indocumentados le permite usar los servicios municipales y sentirse parte de esta comunidad”, dijo.