Empresarios de EE.UU. urgen acción ante déficit fiscal

El plan de más de 80 consejeros delegados de grandes empresas incluye recortes en el gasto e incremento en las recaudaciones

Empresarios de EE.UU. urgen acción ante déficit fiscal
Vista del edificio del Tesoro en Washington, D.C., agencia que maneja la deuda en el país.
Foto: Archivo / AP

Washington – Más de 80 consejeros delegados de grandes empresas de Estados Unidos instaron hoy al Congreso a que apruebe un plan de reducción del déficit que incluya recortes en el gasto e incremento en las recaudaciones.

“Los legisladores deben reconocer que nuestra creciente deuda es una amenaza grave al bienestar económico y la seguridad de Estados Unidos”, aseguran los ejecutivos en un comunicado divulgado en el diario financiero Wall Street Journal.

“Es urgente y esencial que apliquemos un plan para arreglar la deuda de EE.UU.”, explican en la nota que firman, entre otros, Jamie Damon de JP Morgan Chase, Jeffrey Immelt de General Electric o Randall Stephenson de AT&T.

EE.UU. lleva cuatro años seguidos con déficit presupuestarios anuales de más de un billón de dólares, los mayores niveles desde la Segunda Guerra Mundial, y la deuda pública del país se encuentra por encima de los $16 billones.

En su comunicado, los empresarios afirman que el único plan fiscal que “pueda tener éxito de manera financiera y política” deberá limitar “el aumento del gasto en programas de salud y haga solvente la Seguridad Social”.

Además, señalan que debe incluir “también una reforma del sistema impositivo integral y que favorezca el crecimiento mediante la ampliación de la base de los contribuyentes, reduzca tasas, y aumente los ingresos”.

Uno de los firmantes, Mark Bertolini, el consejero delegado de Aetna, reconoció al Wall Street Journal que la solución del problema pasa por un enfoque conjunto que aúne la subida de los impuestos y los recortes del gasto.

“No puedes salir del problema solo con impuestos, ni puedes cortar el gasto público lo suficiente para arreglarlo”, dijo Bertolini, al enfatizar que ambos elementos deben estar presentes para alcanzar un plan “creíble y eficiente”.

Sorprende, sin embargo, que entre los firmantes de la declaración estén ausentes algunas de las grandes compañías energéticas y de informática y software, con la excepción de Microsoft.

El comunicado ha sido impulsado por el grupo bipartidista Fix The Debt, y señala como hoja de ruta la propuesta conjunta de 2010 del demócrata Alan Simpson y el demócrata Erskine Bowles, quienes encabezaron el comité designado por el presidente Barack Obama para diseñar un plan de ajuste fiscal equilibrado.

Pese a llamar la atención sobre los riesgos, el plan Simpson-Bowles no fue respaldado por el Congreso.

En plena batalla electoral, tanto el actual presidente y candidato demócrata, Barack Obama, como su rival republicano, Mitt Romney, coinciden en apuntar al abultado déficit de EE.UU. como uno de los principales riesgos para la economía.

Sin embargo, ambos discrepan sobre el modo de hacerle frente.

Obama defiende un enfoque equilibrado que englobe subidas de impuestos para las rentas más altas con recortes en programas de gasto social, mientras que Romney se opone a cualquier incremento de impuestos con el argumento de que desalienta la necesaria inversión para revitalizar la economía de EE.UU..

De no alcanzarse un acuerdo antes de finales de año, Estados Unidos se enfrentaría al llamado “precipicio fiscal” en enero de 2013- agudos recortes en el gasto público acompañados por la subida de impuestos para todos los ciudadanos.

Estos recortes y subida de impuestos automáticos fueron acordados por los legisladores en agosto de 2011 para elevar el techo de deuda y evitar así que el Gobierno cayese en suspensión parcial de pagos.

La idea era forzar a los legisladores, dada la magnitud del ajuste, a conseguir un pacto sostenible y moderado de reducción del déficit, algo que por el momento no se ha conseguido.