Sigue amenaza de despidos en LA

Un total de 209 empleados de la Ciudad serían despedidos

Sigue amenaza de despidos en LA
Cientos de trabajadores al servicio de Los Ángeles, entre ellos policías y bomberos, podrían quedar sin empleo.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Si bien se aprobó la polémica reforma a las pensiones de los empleados civiles del Ayuntamiento de Los Ángeles, pese al enfado de los sindicatos, la Ciudad no ha retirado la amenaza de cortar 209 puestos de trabajo y reducir otras prestaciones laborales a toda su plantilla.

Mientras tanto, la Procuraduría Municipal podría dejar de asesorar al Cabildo, que contrataría a sus abogados, según una propuesta electoral presentada el viernes, la cual se une a la iniciativa de Antonio Villaraigosa de quitarle a la dependencia cualquier responsabilidad por los casos civiles.

De los tijeretazos nominales para resolver un déficit de $16.6 millones en el actual ciclo, la Policía de Los Ángeles (LAPD) sería la más afectada, ya que el 1 de enero de 2013 podría perder 159 puestos ocupados por administradores, secretarios y un nutriólogo.

Le seguiría el Cuerpo de Bomberos con 12 plazas por eliminar, la Oficina de Personal con 11, la Agencia de Información Tecnológica (ITA) con 10 y el Departamento de Servicios para Animales con 8. Según el Jefe Administrativo de la ciudad (CAO), sólo 23 de los 209 puestos en riesgo están vacantes.

Ayer fue un día negro para los trabajadores municipales. La reforma a las pensiones civiles, que pretende ahorrar $3,900 millones en 30 años, eleva la edad de retiro a 65 años, elimina la cobertura de salud de las esposas de estos empleados y reduce a un tercio del pago actual la cantidad otorgada a trabajadores que se retiren a los 55 años luego de 30 años de servicio.

Estos cambios sólo afectarán a la nueva plantilla.

A decir de Julie Butcher, portavoz de la Coalición de Sindicatos de Los Ángeles, las modificaciones a sus planes de jubilación “tienen el potencial de empujar a la pobreza a los trabajadores de la ciudad”.

No se ha descartado que el debate se traslade a los tribunales. “Es un ataque ilegal a los derechos de los sindicatos y muy injusto para los hombres y mujeres que prestan servicios públicos”, comentó Alice Goff, dirigente del sindicato que representa a operadores del LAPD y el Cuerpo Bomberos.

La clase empresarial, en cambio, aplaudió la reforma. “Es un importante paso hacia el objetivo general de encarrilar la ciudad”, opinó Gary Toebben, presidente de la Cámara de Comercio de Los Ángeles.

Lo cierto es que se avecina otra ola de medidas que ya han despertado la ira de los grupos gremiales.

Esta semana, el alcalde recomendó reducir incrementos salariales programados, una contribución mínima del 10% a las primas sanitarias de empleados civiles y juramentados, subir los copagos, reducir el costo de las prestaciones de los planes de salud de bomberos y policías, bajar los sueldos de la nueva plantilla laboral, eliminar los incrementos automáticos y pagar sólo los feriados federales.

Además, propuso consolidar los departamentos de Transporte, Servicios de Calles y Luminarias Públicas, y las oficinas de Planeación y Construcción y Seguridad, así como agilizar la participación de la iniciativa privada en el control del Zoológico y el Centro de Convenciones.

“La realidad fiscal nos llama a hacer negocios de manera distinta y empujar iniciativas que nunca habrían sido consideradas en otras circunstancias”, expuso el mandatario municipal.

Distintas medidas tomadas por la Ciudad durante la recesión han reducido de $1,100 millones a $200 millones el hueco fiscal pronosticado para el ciclo 2013-14.

El exalcalde Richard Riordan hizo propio el tema de las pensiones sometiendo una propuesta electoral que impondría a los trabajadores un plan de retiro tipo 401(K) y exigiría que contribuyeran un 14% a sus paquetes de retiro