Inconsistencia de Romney en inmigración

Su propuesta es diferente a la que impulsó en las primarias

Inconsistencia de Romney en inmigración
La propuesta de Romney en materia migratoria ha variado conforme se acerca la elección general del 6 de noviembre.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Segunda de una serie de dos

En la edición de ayer, le presentamos la posición del presidente Barack Obama en torno al tema migratorio, hoy le toca el turno al candidato del Partido Republicano.

Mitt Romney ha cambiado su punto de vista sobre la reforma migratoria en más de una ocasión. Romney apoyó la reforma migratoria integral que se discutió en el Congreso en 2006 y 2007, pero para 2008, durante su primera campaña por la presidencia, ya había reducido sus ideas sobre reforma migratoria a “evitar la amnistía y cuidar las fronteras”.

En 2011, Romney se alió memorablemente a Kris Kobach, el ideólogo de uno de los conceptos más extraños que se han inventado para resolver la presencia de los “ilegales”, como ellos los llaman, en los Estados Unidos: La auto deportación. Se supone que la auto deportación –según Kobach y otros entusiastas- es la consecuencia natural de la aplicación de severas leyes estatales de inmigración como las de Arizona, Georgia, Alabama, etc, en las que teóricamente cualquier policía e incluso cualquier ciudadano se convierte en vigilante de las leyes federales de inmigración.

Otra de las ideas de Romney expresadas durante la campaña es la de dar a los indocumentados un estatus temporal para “que arreglen sus cosas” y eliminar el imán de trabajos para que sepan que no pueden venir sin papeles.

“Creo que debemos dar a los 11 millones la oportunidad de registrarse y tener un período de transición para que arreglen sus asuntos y regresen a casa, para ponerse al final de la línea con todos los que quieren inmigrar…”, dijo Romney en uno de los debates presidenciales durante la elección primaria. “Hay millones de personas que quieren venir aquí y que están esperando fuera…”.

La línea de la que habla Romney significaría tiempos de espera de hasta 20 años en el caso de países como México o Filipinas y de varios años en el caso de otros países. Además, sin cambios en las leyes actuales, las personas que pasen un mínimo de tiempo indocumentadas en Estados Unidos tienen prohibido regresar al país por 5 a 10 años.

Romney afirma que se opone a cualquier legalización de indocumentados que viven en Estados Unidos y que abría que evitar la “amnistía”, no dar tarifas especiales en las universidades a indocumentados y construir el muro. Cuando hizo campaña en Iowa durante las primarias, aseguró que si el Dream Act se aprueba y llega a su escritorio como presidente lo vetaría inmediatamente. En meses recientes, Romney ha dicho que apoyaría dar estatus legal a jóvenes indocumentados, pero única y exclusivamente a aquellos que sirvan en las fuerzas armadas.

Romney ha apuntado la falla del presidente Obama de cumplir con su promesa de aprobar una reforma migratoria en el primer año, sin embargo tanto él como los líderes republicanos en el Congreso han dicho que no aceptarán ninguna reforma que de legalización a indocumentados si no se resuelve primero “el problema fronterizo”.

A pesar de que el presidente Obama ha sido uno de los más efectivos presidentes en deportaciones y en aplicar las leyes contra los indocumentados en forma severa, Romney –al igual que otros líderes republicanos- continúa acusando al presidente de no haber asegurado las fronteras, lo acusa de permitir que muchos indocumentados se queden en el país por medio de la aplicación “selectiva” de las leyes y lo critica por demandar a los estados para detener la aplicación de leyes como las de Arizona, Alabama y Georgia.

Romney afirma que pedirá al Congreso que elimine los límites en visas para inmigrantes con carreras de alta tecnología o graduados en matemáticas, ciencias o ingeniería. También propondrá, dijo, un programa de trabajadores temporales para agricultura y otras áreas económicas, terminará el muro fronterizo, añadirá más patrulleros a la frontera (hoy en día hay más que nunca en la historia).

En junio, durante un discurso en Orlando frente a la organización latina NALEO, Romney anunció por primera vez que planea proponer medidas que aceleren la legalización de cónyuges e hijos menores de edad de residentes permanentes, al eliminar los límites en visas y permitirles inmigrar como lo hacen los familiares de ciudadanos.