Concejal De La Fuente busca mayor poder en Oakland

El concejal de Oakland quiere representar a la totalidad de la ciudad
Concejal De La Fuente busca mayor poder en Oakland
Ignacio De La Fuente, concejal del Distrito 5 de Oakland, que comprende las zonas de Fruitvale y Glenview.
Foto: María A. Mejía / El Mensajero

OAKLAND.— El concejal Ignacio De La Fuente nació en la Ciudad de México, pero desde hace más de 40 años Oakland es su casa. Luego de pasar dos décadas como miembro del Concejo de la Ciudad, e incluso haber intentado ser alcalde, ahora De La Fuente buscará convertirse en concejal de toda la ciudad (city council member at large), no sólo de un distrito. Dice que la razón por la que intentará ampliar su rango de responsabilidad, es por la situación de inseguridad en la que se encuentra Oakland. Y sin mencionar sus nombres, lanza fuertes ataques contra Jean Quan y su antecesor Ron Dellums.

“La verdad es que en los últimos seis años, el alcalde que estuvo antes, hace cuatro años, no hizo absolutamente nada. La alcaldesa que está ahorita tampoco, con todo respeto. El crimen ha ido incrementando en los últimos años. El área de la Fruitvale y especialmente Glenview, el área que yo represento, era un área mucho más segura; pero en los últimos años hemos estado sufriendo el incremento en el crimen, prostitución y muchas cosas. Lo reconozco”, afirma.

En entrevista con El Mensajero, el concejal de voz ronca no pierde oportunidad para criticar la estrategia contra el crimen de los dos últimos mandatarios locales, Quan y Dellums. “Muchas veces yo creo que a estas personas les interesa más o les importan más los derechos de las personas que están cometiendo los crímenes contra nuestra comunidad; no tan sólo homicidios, sino robos y asaltos. Les importa más la ideología y la filosofía de proteger más los derechos civiles de esas personas, que lo que están causando a nuestra comunidad”, asegura el político.

En su opinión, lo que necesita Oakland es aplicar ‘mano dura’ contra la delincuencia. De La Fuente es partidario de recurrir a medidas como los ‘gang injunctions’ (restricciones judiciales contra pandilleros) y los toques de queda, en algunas zonas peligrosas de Oakland, porque según cree “es absolutamente necesario”. “Estamos sufriendo una racha de homicidios; tenemos cien personas que han muerto en esta ciudad [en el año].

Tenemos jóvenes, niños (…). Es una crisis, y cuando hay una crisis tienes que atacar esa crisis, no puedes tratar de solucionarla con palabras o con ideas”, expresa De La Fuente.

Aunque ahora está a favor de aplicar medidas restrictivas para detener la delincuencia en Oakland, aclara que ésta no ha sido siempre su filosofía. De hecho, resalta los años en que luchaba a favor de la defensa de los derechos civiles. “Mi sindicato [AFL-CIO] fue el primero que hizo demandas contra el departamento de inmigración (…). Ha marchado en todas las demostraciones para defender los derechos humanos”, asegura el concejal, que fue elegido representante sindical en 1977.

Sin embargo, hoy le parece que la mano dura es “absolutamente necesaria”. “No tenemos alternativa, en mi opinión”, dice.

De La Fuente descalifica a los críticos de medidas como las restricciones judiciales contra pandilleros, porque dice que sólo están interesados en la “retórica”.

“Las personas que están muriendo en la ciudad de Oakland, especialmente en East Oakland y West Oakland, son negros y son latinos, ¿OK? Por un lado la gente dice que [esas medidas] van a resultar en discriminación contra los negros y los latinos… pero, ¿cuáles son las personas que están muriendo?”, pregunta y contesta él mismo. “No podemos seguir utilizando eso como excusa, y no hacer nada”.

Además de su postura a favor de los ‘gang injunctions’ (que implican restringir el libre tránsito por algunas zonas a presuntos miembros de pandillas) otra de sus controvertidas decisiones fue la de apoyar los recortes al departamento de policía.

“La reducción del departamento de policía fue a causa de que se rehusaron a pagar las contribuciones a su pensión”, se defiende De La Fuente. “Y fue parte de un presupuesto total para la ciudad; si no se hubiera hecho eso, hubieran tenido que cerrar bibliotecas, parques”, agrega.

Según el concejal, el número de agentes va a aumentar. Aunque confiesa que ésta no es la solución total. “En mi opinión, viendo lo que ha pasado en los últimos 20 años, la solución no es tan sólo [aumentar] unos cuantos más policías (…). Si no les das las armas necesarias para combatir lo que está pasando, si no los apoyas políticamente para hacer su trabajo, no importa el número que tengas”. No obstante, agrega: “sí necesitamos más”.

Las paredes de la oficina de Ignacio De La Fuente están decoradas con distintas fotografías del concejal posando con algún personaje famoso: De La Fuente con el presidente cubano Fidel Castro, De La Fuente con el líder campesino César Chávez o De La Fuente con el presidente Barack Obama. Todas muestran una faceta distinta del funcionario, quien no descarta volver a lanzarse como candidato a la alcaldía. Y si bien habla mucho de la inseguridad en Oakland, parece no tener temor de vivir ahí.

—¿No le da miedo traer ese reloj en una ciudad como Oakland?—, le preguntamos a propósito del Rolex que trae puesto.

De La Fuente contesta que no, que no siente miedo de nada. Y así termina la entrevista.