Tema de salud divide a republicanos y demócratas

Las propuestas de los candidatos difieren diametralmente
Tema de salud divide a republicanos y demócratas
Bajo la ley de salud de Obama, los seguros no podrán rechazar a nadie por tener alguna enfermedad previa.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

Ni los indocumentados ni los jóvenes que reciban acción diferida de parte del gobierno de Obama serán incluídos entre los beneficiarios de esta ley, de acuerdo a reglamentos que son parte de la misma.

La ley tiene sus cláusulas controversiales y que no gustan a muchos. Grupos conservadores han señalado que la medida aumentará una serie de tarifas e impuestos. “Se trata de un aumento de impuestos de un trillón de dólares impuesto a la gente de los Estados Unidos”, dijo Jennifer Korn, directora ejecutiva de la Red de Liderazgo Hispano hace unos meses, cuando la Corte Suprema dijo que el mandato era constitucional.

El mandato es uno de los menos populares, ya que impondrá una multa a quienes no cumplan con la compra de seguro, aunque la ley tiene varias excepciones para quienes no puedan hacerlo por razones económicas o religiosas.. La estrategia detrás de este mandato es la misma que se usó en Massachusetts, que tuvo un mandato similar: lograr que las personas saludables estén asegurados y así disminuy an las pérdidas de las compañías al tener que asegurar a personas que no lo son tanto. Se llama “distribuir el riesgo”.

Otra crítica de Romney al plan de Obama es que “recorta más de 700 millones de dólares a Medicare”, o al menos eso es lo que el republicano alega. Varios análisis han indicado que no se trata de un recorte a niveles actuales de Medicare sino al nivel de crecimiento del programa, que en los próximos años crecerá rápidamente debido al envejecimiento de la población.

Se trata principalmente de un recorte a hospitales y a médicos del plan privado Medicare Advantage que el propio candidato a vicepresidente Paul Ryan incluyó en sus planes de presupuesto. Un número de médicos y hospitales ha dicho que ese recorte les llevaría a aceptar menos pacientes de Medicare, pero el gobierno federal asegura que este se compensa con otros beneficios nuevos, como el cierre del hueco de la “donut” en el programa de medicinas para Medicare y la cobertura gratis de exámenes preventivos que ofrecerá a los pacientes de este programa para personas mayores.

En cuanto a los nuevos impuestos y gastos que alega Romney asegura afectarán negativamente a la nación, la mayoría de ellos, con excepción de la multa por no comprar seguro (que se estima en un promedio de unos 600 dólares anuales que se proyecta pagarían unos 4 millones de personas) la mayoría de estos taxes y nuevas tarifas vendrán de los bolsillos de las compañías de seguro y de las personas más pudientes, incluyendo los que compren planes “cadillac” y un aumento en los impuestos de Medicare para individuos que ganan más de 200,000 dólares al año. Otro impuesto a fabricantes de aparatos médicos y uno a los servicios de bronceado artificial.

Varios gobernadores republicanos, entre ellos Rick Perry de Texas, se han rehusado a implementar la ley y han pedido excepciones al gobierno federal. Por su parte, el republicano ha dicho que va a dar una orden ejecutiva “tan pronto entre a la Casa Blanca” y dará excepciones a todos los estados, para luego trabajar con el Congreso eliminando la mayor parte de la ley.

Según los expertos, no será tan fácil, ya que la constitución no sólo obliga al presidente a aplicar la ley vigente sino que la misma ley señala que no pue den darse las excepciones sin que esa jurisdicción o estado ponga en vigor un plan que mejore aún más la cobertura médica.

Romney ha indicado que planea “regresar a los estados su lugar apropiado de ser los que regulen los mercados locales de seguros y de cuidar por los pobres y los enfermos crónicos”. Ha propuesto tomar el dinero que gasta el gobierno federal en MEdicaid y mandarlo a los estados como un “block grant”, minimizar los requisitos sobre los seguros privados y MEdicaid (aquí se van los mandatos como cubrir a las personas con enfermedades previas, aunque dice que lo mantendría a quienes mantengan cobertura contínua) y permitiría a los individuos comprar seguros en otros estados donde sería más barato.

Romney también ha dicho que eliminaría los créditos de impuestos que Obamacare ofrece a las familias de clase media para comprar seguro en los “mercados comunes de seguro” y lo cambiaría por una deducción basada en el costo de seguro en los mercados, que según un estudio de Families USA daría menos ayuda.

Un estudio de Bloomberg Government señala que el plan de Romney cubriría a muchas menos personas que Obamacare, y tampoco reduciría los costos de salud que son tan altos en los Estados Unidos. En ese sentido, el estudio señala que ambos planes costarían más, pero Obamacare cubriría a millones de personas más.