06.12.2012: Crónica de una elección anunciada

En el alto Manhattan, bastión de Barack Obama, la gente estaba eufórica y, al principio, muy nerviosa

06.12.2012: Crónica de una elección anunciada
Neoyorquinos celebran la victoria del Presidente Barack Obama cerca de Rockefeller Center la noche del martes 6 de noviembre de 2012.
Foto: AP / Craig Ruttle

Algunas encuestas ponían a Obama adelante de Romney, otras todo lo contrario. Pero un día antes de la elección, el gurú de las encuestas, Nate Silver, predijo que Obama tenía el 86% de probabilidades de ganar.

Aún así la gente estaba nerviosa. En el alto Manhattan, bastión de Obama, la tensión se siente en el aire. En todos los bares de la colonia se ven monitores sintonizados a Univisión o CNN o MSNBC. Pero la fiesta oficial del Club Democrático del Alto Manhattan es en el bar Buddha, un establecimiento que ofrece 24 cervezas de barril y una amplia selección de whiskys.

La fiesta empieza a las 8, pero para cuando Obama gana Vermont y Romney Kentucky el lugar está casi vacío y los pocos comensales apenas y le prestan atención a la TV.

Vanity Fair tuitea: “Vermont va a Obama; Kentucky va a Romney. Romney, Obama, Kentucky, y Vermont totalmente de acuerdo con este arreglo.”

La gente realmente empieza a llegar como a las 9:00 pm. El ambiente del bar es festivo, pero nervioso.

El estratega demócrata James Carville había dicho en entrevista que si Obama ganaba en Virginia él predecía que ganaría la presidencia. Ahora la atención de todos se concentra en este estado. Es todavía temprano, pero con el 42% del voto contado, Romney le lleva el 10% a Obama. Alguien atrás de mi dice “están cerca.”

Romney se lleva Alabama y Oklahoma. El músico Moby tuitea: “Me encanta como cuando CNN reporta que Romney gana Alabama y Oklahoma es como una gran noticia. Como si yo reportara que sigo siendo calvo.” El comentarista con nombre de dictador africano Mobutu Sese Seko tuitea: “CNN proyecta que una ‘papa pelada’ o ‘cualquier cosa blanca’ ha ganado Alabama.”

Romney gana Texas. La gente abuchea. Obama gana Nueva York y Nueva Jersey. La gente aplaude. CNN predice que la cámara de representantes mantiene una mayoría republicana. La gente abuchea. En Florida y Carolina del Norte están prácticamente empatados. El ambiente en el bar va de la euforia a la depresión. Alguien con el nombre de “The Dark Lord” tuitea: “Las elecciones serían más divertidas si se eligieran a los presidentes sacando papelitos de un sombrero.”

Linda McMahon, famosa por ser magnate del World Wrestling Entertainment (WWE) junto con su esposo, que ademas tiene un yate llamado “Sexy Bitch,” y porque se gastó $42.6 millones de su propia bolsa en su campaña de senadora de Connecticut, pierde ante el demócrata Christopher Murphy. Alguien con el nombre de “Top Conservative Cat” tuitea: “Linda McMahon: ‘no puedo creer que perdí la la candidatura para el senado. Pensé que estas cosas estaban arregladas como en el WWE.'”

El Empire Estate está encendiendo luces azules y rojas según los estados que van ganando los candidatos. Cerca de las 10 pm la columna roja es claramente más alta que la azul. Los comensales del bar sueltan un grito ahogado cuando CNN muestra a los dos candidatos empatados en Virginia con el 65% del voto contado.

Cuando Obama gana Pensilvania los comensales, después de varias cervezas, se vuelven locos. En Twitter, nadie puede escribir Pensilvania en inglés (es Pennsylvania, no Pennsilvania, Pensylvania, Pensylvannia). El ánimo se levanta. Obama se lleva New Hampshire. Tammy Baldwin de Wisconsin se vuelve la primera senadora electa gay, y Elizabeth Warren de Massachusetts se vuelve la primera senadora con .00001 de sangre india. Nadie en Twitter puede escribir Massachusetts.

La amiga con la que estoy pasa de cidra a vodka. A las 11:00 pm Colorado aprueba la legalización de la Mariguana. El comediante Bill Maher tuitea: “Sé que todo el mundo está nervioso por la elección. Sugiero algunos ejercicios de respiración profunda. Inhalen… Mantengan el humo adentro… Exhalen.”

MaherPoco después de las 11:00 pm Obama es declarado Presidente electo de los EE.UU. El dueño del bar ofrece shots de… algo alcohólico por Obama. Nadie pregunta qué es, así que asumo que es algo bueno para la salud. Gritos de “cuatro años más,” lágrimas, gente en la calle, carros tocan el claxon (y merengue a todo volumen). La calle, el bar, los departamentos alrededor, todo el mundo celebra.

Bueno. No todo el mundo. Victoria Jackson tuitea: “No puedo parar de llorar. América ha muerto.” Donald Trump (http://www.trump.com/) también sufre en Twitter: “Esta elección es una farsa y una parodia. ¡No somos una democracia!”

Para cuando llegan los discursos, primero de Romney y luego de Obama, no queda mucha gente en el bar. Cuando Romney dice “Creo en la gente de América,” la gente de América que se encuentra en el bar se mantiene en silencio, salvo por un par de risitas cínicas. Después (y se siente como mucho después!), Obama acepta la presidencia junto con su esposa e hijas (¿Esas criaturas siguen despiertas?). Obama declara públicamente que no les regalará otro perro a sus hijas.

Obama tuitea: “Esto pasó gracias a ustedes. Gracias”.