REFUERZAN LA SEGURIDAD

SAO PAULO, Brasil (EFE).— La policía brasileña anunció ayer que extremará las medidas de seguridad en el próximo partido del Palmeiras, en el que el equipo podría descender a segunda división, después de las amenazas vertidas por hinchas radicales.

El teniente coronel Francisco Batista Leopoldo, de la Policía Militarizada de Sao Paulo, afirmó que el partido, que se jugará mañana en la ciudad de Presidente Prudente, estará vigilado por un pelotón de antidisturbios que tratará de impedir invasiones de la cancha.

Leopoldo detalló que la policía contará con perros, bombas de humo y balas de goma y aseguró que se levantarán vallas para evitar el contacto visual de las barras bravas de los dos equipos, Palmeiras y Fluminense.

El Palmeiras podría descender a segunda división, a cuatro jornadas del fin de la liga, si se da una combinación de resultados adversos.

El equipo paulista juega esta jornada contra el Fluminense, el líder del campeonato, que se podría proclamar campeón en este partido.

El presidente de la Federación de Futbol de Sao Paulo, Marco Polo Del Nero, pidió a la Policía Civil que investigue amenazas.