El preso está libre

Ahora hay que trabajar para qyue la reforma médica llegue a la comunidad latina

Salud

Después del triunfo del presidente Obama del martes, vi la ley de reforma de la salud ( Obamacare) de la misma manera que vi a los combatientes de la justicia como Nelson Mandela, Martin Luther King, Jr, y César Chávez luego de que fueran encarcelados por sus creencias. Obamacare ahora es un prisionero político liberado.

Ahora que ya finalizó la campaña presidencial, permitámonos recordar los beneficios de Obamacare:

Más de 30 millones de estadounidenses sin seguro de salud podrán asegurarse la cobertura de salud —algunos mediante el programa de Medicaid extendido (Medi-Cal) y para otros los intercambios estatales brindarán acceso a planes asequibles.

Las personas con enfermedades preexistentes—como diabetes, presión arterial alta o cáncer— ya no serán rechazadas o expulsadas por las compañías de seguro médico;

Muchos servicios de salud preventiva, como mamografías y algunos análisis para el cáncer, ahora se encuentran incluidos en los planes de seguro de salud sin copagos.

Las comunidades reciben fondos para instaurar prácticas y programas de bienestar.

Los estados tienen la capacidad de innovar para reducir costos médicos.

Los estados tienen la capacidad de crear nuevos empleos en el área de la atención de la salud que se concentren en la atención primaria y la prevención.

Los expertos en política observaron que los votantes latinos tuvieron un papel poderoso en las elecciones, y los asuntos de la inmigración y la reforma de la inmigración obviamente son importantes. Pero al haber prestado servicios e interactuado con comunidades de latinos como médico y como autoridad de salud pública a través de los años, también sé lo importante que es el asunto de la atención de la salud asequible para las familias latinas. Mi experiencia profesional me ha enseñado, y las encuestas han confirmado, que los latinos son más propensos que otros grupos demográficos a considerar la atención médica como un derecho más que como un privilegio.

Aquí en California no hemos descansado un segundo y lideramos al país en el avance de Obamacare. Pero junto con el país, nuestro estado tiene mucho trabajo por hacer para comenzar el proceso de reparación de nuestro deficiente sistema de salud. Debemos educar y reeducar a los californianos, especialmente a los latinos, sobre las ventajas de Obamacare. Debemos establecer alianzas con los líderes cívicos y las organizaciones de la comunidad para ayudar a que las personas comprendan cómo los afectará la ley y cuál es la mejor forma de cumplir con ella. Debemos crear alianzas con organizaciones de salud para coordinar mejor la atención de la salud y la prevención en personas con asma, diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas. Debemos inscribir a los más de 4 millones de californianos sin cobertura de salud que pueden beneficiarse de la nueva ley.

Que no olvidemos que debemos continuar explorando formas de encontrar una atención de la salud asequible para las personas que no cumplen con los requisitos de Obamacare, como los indocumentados. Estas personas trabajan y contribuyen con nuestras comunidades, y nuestro trabajo no estará completo hasta que la dignidad de la atención médica se vuelva una realidad para ellos también.

Obamacare, ahora estás libre. Bienvenido.