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Investigan un tiroteo mortal

Grace Sosa, la novia de Fabián Macias, sobrevivió al ataque que costó la vida a su prometido y es la única testigo

María Aguilar, quien se dedica a hacer piñatas está desconsolada.  "Me he quedado sin nada, Fabián era mi único hijo".

María Aguilar, quien se dedica a hacer piñatas está desconsolada. "Me he quedado sin nada, Fabián era mi único hijo". Crédito: <copyrite>La Opinión - </copyrite><person>Ciro Cesar< / person>

Con lágrimas y una enorme tristeza que le impide contar con claridad lo que ocurrió la madrugada del día de Navidad, la joven Grace Sosa, de 19 años de edad, hace un esfuerzo por relatar y entender cómo es que esa madrugada, cerca de las 2 a.m., a su pareja Fabián Macias le fue arrebatada la vida a tiros.

Ella fue la única testigo del asesinato a sangre fría del que fue víctima su pareja y padre de su hija de dos años. Macias de 22 años vivía con Sosa, su pequeña hija, y su madre en un humilde hogar en el Este de Los Ángeles.

“Estábamos buscando estacionamiento, manejando alrededor de la casa. Creo que fue un error. Nos emparejamos con otro auto cuando le dispararon”, dijo Sosa sobre cómo ocurrieron los hechos que llevaron a que Macias, quien iba conduciendo un auto Honda de color gris, se estrellara en un poste de luz luego de recibir varios impactos de bala.

Fue entonces cuando este se desangró hasta perder la vida justo en la esquina del bulevar Olympic y la avenida Ditman, a un costado de la autopista 5 (Santa Ana Fwy) con dirección sur. Por lo que esa salida de la carretera permaneció cerrada por casi cinco horas.

“Yo vi que estaba sangrando del brazo, pero no pensé que se iba a morir así”, contó Sosa bañada en llanto mientras recordaba cómo ella lo abrazó y le pidió, “no te vayas baby, nuestra hija te necesita”.

Esos fueron los últimos momentos de Macias con vida. Una vez que los paramédicos llegaron a la escena del crimen, el joven fue pronunciado muerto en esa esquina donde se ubica el restaurante de comida mexicana Antojitos D.F., propiedad de la familia Placencia.

Fue a ellos a quienes tocó limpiar la sangre que el joven derramó sobre la acera. “No sabemos exactamente lo que pasó, pero tuvimos que limpiar todo para poder dar servicio, y la gente poco a poco comenzaron a traer veladoras”, compartió Saúl Placencia.

Entre ellos algunos de sus vecinos que describieron a Macias como, “un buen muchacho, muy buena persona. Lo conocía desde chico. Siempre me decía que me cuidara mucho, se preocupaba por los demás”, dijo Inés Tinajero de quien fuera su vecino.

“Ahora estoy sola”, expresó desconsoladamente la madre del joven asesinado María Aguilar. Este era su único hijo.

“Ni modo tendré que seguir adelante, seguir trabajando”, señaló Sosa quien se encuentra en estado de gestación. Razón por la que Macias se encontraba feliz con el hecho de tener una hija pequeña y próximamente le dará una hermanita.

“El día que murió me dijo que no había podido comprarnos regalos para Navidad, pero que lo haría una vez que le pagarán el miércoles -ayer- nos iba a comprar regalos y ropa para la niña que tanta falta le hacía y cosas para su mamá”, recordó Sosa.

La división de homicidios del departamento del Sheriff del Condado de LA dice que aun no tienen pistas sobre el motivo del asesinato y pidió la colaboración del público, llamando al (323) 890-5500. Para dar información de forma anónima, llamar al (800) 222-TIPS o al sitio lacrimestoppers.org.

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