Bono para baches no estará en la boleta

Villaraigosa argumenta que más vale tener muchos baches que muchos asesinatos
Bono para baches no estará en la boleta
Un total de 8,700 millas de calles de Los Ángeles están en pésimas condiciones y aunque la ciudad espera reparar 350,000 baches este año, el problema está lejos de resolverse.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Las devastadas calles de Los Ángeles tendrán que seguir esperando nuevo pavimento, luego que el Concejo Municipal decidió no colocar en la boleta electoral de mayo una iniciativa que pide elevar el impuesto a la propiedad para obtener un bono de 3,000 millones de dólares y reparar las vialidades.

Vecindarios adinerados y pobres de esta ciudad padecen por igual las pésimas condiciones de las vialidades, debido a un retraso de inversión de tres décadas, pero el alcalde Antonio Villaraigosa argumentó el martes que más valía tener muchos baches, que muchos asesinatos.

¿Qué tanto afectan los baches la imagen de la ciudad?, se le preguntó a Villaraigosa.

“No como si tuviéramos el nivel de crímenes que teníamos en la década de 1990, no como si fuéramos una ciudad sucia como muchas otras del oeste. Cada ciudad tiene sus desafíos, ese es uno de los nuestros”, dijo el alcalde en una entrevista con La Opinión.

Se calcula que 8,700 millas de calles se encuentran en pésimas condiciones, siendo un problema que no distingue clases sociales. Mapas elaborado por el Ayuntamiento muestran que todos los barrios tienen vialidades que necesitan repavimentación, desde el empobrecido Sur de Los Ángeles a zonas de ingresos elevados, como Bel-Air y Hollywood Hills.

“Toda la ciudad tiene calles malas, no es sólo una parte”, recalcó Nazario Sauceda, gerente de la Oficina de Servicios de Calles, agencia que con un presupuesto de $100 millones apenas si repara las vialidades en mejores condiciones. Sólo el 20% de ese fondo es destinado para reconstrucción.

Los concejales decidieron el martes dar mayor divulgación a la medida que pide 3,000 millones para la red vial de esta ciudad y dejar que los votantes decidan su futuro en otra elección.

“Queremos que todos los involucrados tengan la oportunidad de analizarla”, comentó el concejal Mitch Englander, uno de sus autores. “Proveer calles seguras y bien pavimentadas es una de las funciones principales del gobierno de la Ciudad y es crucial para nuestra economía y vidas”, agregó.

Sauceda considera que este bono es una de las pocas opciones para cambiar el rostro de la ciudad lo más rápido posible, en diez años, mejorando así el flujo vehicular, las oportunidades económicas y la respuesta de los cuerpos de emergencia.

Sin embargo, su jefe, el alcalde Villaraigosa, dudó que fuera aceptado por el electorado si se presenta junto a una propuesta que elevaría un 0.5% el impuesto a las ventas. Él cree que lo mejor es extender la Medida R, que subió dicho gravamen para proyectos de transporte, y que las municipalidades reciban parte de ese dinero para pavimentación. Pero esta idea falló en noviembre. “Eso es inteligente, porque no subes los impuestos”, dijo el funcionario.