Anne Hathaway: un triunfo muy ‘cantado’

Anne Hathaway está arrasando en todos los premios gracias a 'Les Misérables'

Anne Hathaway: un triunfo muy ‘cantado’
Anne Hathaway junto al director de 'Les Misérables', Tom Hooper, el pasado lunes en el Almuerzo del Oscar en Beverly Hills.
Foto: ASSOCIATED PRESS
Regreso a Clases

MONTERREY, México.— Cuando apenas han transcurrido 32 minutos de los 158 que dura Les Misérables, el fime de Tom Hooper, queda perfectamente claro por qué Anne Hathaway ha provocado todo ese revuelo en torno a su trabajo.

El Globo de Oro, el premio del SAG (Gremio de Actores del país) y la nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto sólo requirieron de ella un plano-secuencia de aproximadamente cuatro minutos… cantando.

“Y me sentí muy vulnerable al hacerlo”, reconoce la actriz nacida en Brooklyn, Nueva York, hace 30 años, quien interpreta a Fantine, la heroína trágica de la novela de Victor Hugo, y que en el musical de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg, con letra de Herbert Kretzmer, tiene a su cargo uno de sus temas emblemáticos: I Dreamed a Dream.

“Siempre me siento así en mis papeles, particularmente cuando requieren de un gran compromiso emocional”, explica. “Bueno, no soy la primera que llora en pantalla. Profesionalmente sabes lo que necesitas para dar lo que el director te pide, pero es inevitable que te sientas vulnerable cuando tienes que abrir tu alma, sacar todos esos sentimientos… y no desafinar”.

Sin ser cantante profesional, Anne le dio al personaje en el filme un peso interpretativo y un impacto emocional que nunca tuvo en la versión teatral estrenada hace más de 25 años y que se convirtió en uno de los espectáculos que redefinieron el género musical en el mundo.

La charla ocurre a principios de diciembre pasado, una tarde nublada y lluviosa, en un lujoso hotel de Manhattan, en uno de los extremos de Central Park.

Ella porta un sencillo vestido color negro, que se ciñe a su delgada figura. Lleva el pelo corto y muy poco maquillaje. No puede ocultar la emoción que le causa que en cada una de las exhibiciones de la cinta el público estalla en ovaciones después de cada número, especialmente el suyo.

“No puedo describir cómo fue filmar la canción en una sola toma”, confiesa. “En realidad fue la cuarta”.

Hooper, el director. que ganó el Oscar por The King’s Speech, hizo cantar en vivo a todo el elenco y en la posproducción le agregó las orquestaciones. Mientras filmaban, los actores llevaban audífonos ocultos a través de los que escuchaban la música que tocaba un pianista en una cabina apartada en el set.

“Durante la primera toma me sentí demasiado vulnerable y tuvimos que hacer algunos ajustes”, relata Anne. La segunda no fue mejor”.

“Sentí un poco de pena ir a dónde sabía que nos dirigíamos desde que me estaba preparando y me enojé mucho conmigo misma: ‘¿Cómo te atreves? ¡Todas las actrices de Hollywood y más allá quieren este papel, este musical tiene millones de fans en todo el mundo, a ti te confiaron esa responsabilidad! … ¿y te vas a acobardar? ¡No lo creo!’. Estaba furiosa conmigo”.

Regresó al set y ella misma interrumpió la tercera toma porque el volumen del piano era muy bajo, explica, y sólo tenía el audífono en uno de sus oídos para escucharse.

“Les pedí que me dieran el otro, subieran el volumen y lo hice. Y no tengo muchos recuerdos de cómo fue en realidad, sólo que iba surgiendo y yo lo único que hacía era ir ‘escribiendo’ la emoción”.

Pero lo que tuvo que comprometer para dar vida a Fantine no fue poco. Bajó de peso, cortó su cabello y se sometió a largas sesiones de preparación física y vocal, más demandantes que ninguno de sus papeles previos.

“Y todo valió la pena. Y debo decir que gran parte de eso fue idea mía”, dice. “Nunca hubiese dejado de comer, si no fuera por este filme. Mi trabajo es el gran motivador de mi vida”.

De alguna manera Fantine está en su destino. Aunque no ha tenido hijos aún, dado que apenas el año pasado contrajo matrimonio con Adam Shulman, reconoce la poderosa naturaleza del personaje.

“Es admirable lo que las madres son capaces de hacer. Soportan el dolor al dar a luz, pueden levantar un auto en vilo si tienen que liberar a un hijo… toda la vida hemos escuchado esas historias”.

“Por lo mismo, es totalmente lógico para mí lo que Fantine hace por su hija”, expresa la actriz. “Es una madre capaz de un amor milagroso. Yo he sido testigo de ese tipo de amor. Lo vi en mi mamá [Kathleen Ann McCauley], quien fue capaz de abandonar su carrera de actriz por temor a no ser el tipo de madre que debía ser”.

El último trabajo de su madre Kathleen Ann, precisamente, fue ser la suplente de Fantine en Les Misérables.

“Soy increíblemente afortunada en mi carrera. Nunca podría decir que un papel es más especial que otro porque se han construido uno en el otro. No podría haber interpretado Fantine, sin hacer antes a Selina Kyle [de The Dark Knight Rises], por ejemplo, y así sucesivamente”.

Anne desea tener la oportunidad de seguir haciendo musicales. “El que sea… que vaya con mi edad. Acabo de cumplir 30 y de pronto me he sentido de otra manera. Estoy consciente de que ya no puedo hacer muchos de los papeles que hice antes”.

Pero confía en que después de un año excelente, que le trajo dos películas exitosas y su cambio de estado civil, el futuro inmediato sea mejor aún. Y tal parece que lo está logrando.

Literalmente lo tiene “cantado”.